LO STUPRO DELLE BAMBINE AFGHANE NEL MATRIMONIO È LEGGE. IL MONDO GUARDA DALL’ALTRA PARTE

29/5/26 – Niente flottille, kefiah, maschie grida “Free, Free Palestine!”. Il lento e mrtodico genocidio sociale e umano delle donne afghane –  cancellate ogni giorno di più dalla mappa della Umanità – non interessa a nessuno. O quasi. I talebani tornati al potere cinque anni fa dopo la coraggiosa fuga coda fra le gambe della invincibile armada Nato, decisa da Trump alla fine del primo mandato, stanno completando il cerchio della più infame negazione del diritto all’esistenza della metà femminile della popolazione. 

DONNE, ANIMALI DOMESTICI – Le donne afghane oramai non possono uscire di casa se non in burka, sotto la custodia – come mucche al pascolo – di padri, mariti, parenti maschi. Non possono ridere, non possono cantare, fuori casa non possono nemmeno parlare. Non possono andare a scuola dopo le primarie, sono escluse dalle università. All’interno della famiglia sono come animali domestici. Al momento della fuga della Nato, i talebani avevano promesso tolleranza verso le donne. E l’Occidente, impaziente di scappare, aveva finto di crederci. Una promessa dimenticata non appena l’ultimo scarpone chiodato Usa ha lasciato di corsa il paese. Nella quasi indifferenza del mondo i talebani hanno istituito la sharia più spietata e retrograda, varato 80 direttive per azzerare ogni potenziale diritto umano di quegli esseri inferiori chiamati donne.

DIRITTO STUPRARE BAMBINE “SPOSE” – Ora il regime talebano ha dato l’ultimo tocco al sistema più cinico e brutale di negazione della dignità della donna. In una legge emanata dal “ministero per la prevenzione dei vizi e la protezione della virtù” che raccoglie tutte le misure che in pratica legalizzano la schiavitù delle donne, viene formalmente riconosciuto il matrimonio delle bambine con uomini (molto) più anziani. In pratica il sacrosanto diritto degli uomini afghani adulti di stuprare le bambine “spose”, “vergini”, dai nove anni in su. Con la benedizione di qualche mollah. Le bambine sono considerate proprietà vendibili. Il prezzo di una piccola afghana da sposare va da 500 a 3.000 dollari. Il silenzio della bambina viene considerato un assenso.

LEGGE CONSENTE AI MARTITI DI PICCHIARE MOGLI – Il nuovo codice precisa tra l’altro che i mariti sono autorizzati a picchiare le mogli, puurché  non lascino lesioni troppo visibili. Un altro articolo stabilisce inoltre che una donna può essere incarcerata per tre mesi solo per essere rimasta nella casa della sua famiglia d’origine senza il permesso del marito. O senza un “motivo giustificato dalla Sharia”.  Alle femministe chic e ai difensori da saldo dei diritti umani sembra che le donne vittime del genocidio dei talebani non interessino più di tanto. Oltretutto gli aguzzini sono islamici. Per di più sunniti. Certo non ebrei.. E allora, meglio quindi continuare a gridare: “Free Palestine, Free!”.

¿PERO NO SERÁ QUE ESTÁ GANANDO IRÁN? ¿EL ESPECTRO DEL SÍNDROME DE VIETNAM PARA TRUMP?

15/3/26 – Trump repite ya día y noche que la guerra está casi terminada, que Irán está de rodillas, que todo va bien. Sin embargo, misiles y drones siguen cayendo sobre Israel y sobre los Emiratos del Golfo; el estrecho de Ormuz está paralizado; la economía mundial vacila; los precios del gas y del petróleo, y de la gasolina en las gasolineras, se disparan. Y el régimen de los mulás resiste, e incluso elige tranquilamente al sucesor (su hijo) del Guía Supremo pocos días después de su desintegración bajo las bombas israelíes. Y no se ven esas cientos de miles de iraníes en las calles para derrocar el atroz régimen de los mulás que Trump y Netanyahu anunciaban. Es cierto que los 30.000 jóvenes asesinados en las manifestaciones de enero —a quienes Trump no movió un dedo para proteger después de haberlos exhortado a la revuelta— han enfriado a muchos.

Algo no encaja. A pesar de la tormenta de plomo y fuego de las últimas dos semanas, y de las enormes pérdidas y destrucciones sufridas, Irán no parece estar de rodillas. Al contrario, la estrategia preparada durante años por Teherán en previsión de un ataque del pequeño (Israel) y del gran (EE. UU.) Satán parece estar funcionando. Y está creando una situación difícil al menos para Trump, a pocos meses de las elecciones legislativas de mitad de mandato, en las cuales corre el riesgo de perder la mayoría. Sus electores ya están pagando la gasolina un 25 % más cara. Ya no están tan seguros de confiar en un presidente que había prometido no iniciar una guerra, sino poner fin “en 48 horas” a la “absurda” guerra en Ucrania. Y también había prometido acabar con los despilfarros del gasto público. Solo los primeros siete días del conflicto ya han costado casi 12.000 millones de dólares. Salidos de sus bolsillos. Sin que se entienda bien por qué lanzó al país a esta guerra. Nadie ha olvidado cómo terminó la de Vietnam…

Para Netanyahu la cuestión es diferente. Desde hace 30 años predica la destrucción del Estado islámico de Teherán, enemigo existencial de Israel. Siempre a un paso del arma atómica, concebida precisamente para destruir a Israel, objetivo declarado de los mulás. Netanyahu quiere aniquilar el régimen islámico, el enemigo más peligroso de Israel. Tiene detrás el apoyo compacto de los israelíes, que quieren salir de una vez por todas de la pesadilla de la amenaza de destrucción. Con el respaldo sin reservas de la superpotencia estadounidense. Por ahora. Pero las cosas podrían cambiar. Irán no es Venezuela. Ni la pequeña Cuba. En el punto de mira de “The Donald”. Es un país inmenso. Tres veces más grande que Francia. Con cadenas montañosas bajo las cuales están excavadas —bajo miles de metros cúbicos de roca que las ocultan de las bombas enemigas— instalaciones estratégicas, depósitos de uranio enriquecido al 60/80 %, casi listo para la bomba, reservas y fábricas de misiles, drones y minas. Y que se ha preparado durante años para el enfrentamiento. Irán tiene además, junto al ejército regular y las milicias Basij, una poderosa fuerza militar desplegada para la defensa a ultranza del régimen: los 250.000 Guardianes de la Revolución, los Pasdarán. Un ejército de fanáticos religiosos chiíes, muy experimentados en combate, que lucharon en Irak y en Siria, derrotando en la primera guerra al Estado Islámico del ISIS.

Sobre Trump, si la guerra se prolonga en el tiempo, aparecerá el espectro del síndrome de la guerra de Vietnam. Perdida por la superpotencia estadounidense frente a un pequeño pueblo de guerrilleros escondidos en túneles. Desde entonces muchas guerras estadounidenses han terminado mal. En Afganistán, en la primera, contra un gobierno cercano a Moscú, Estados Unidos financió y armó a cierto Bin Laden, que luego fundaría Al Qaeda. Y llevaron al poder a los talibanes. La segunda, contra los talibanes, terminó con la OTAN huyendo con el rabo entre las piernas, dejando a las mujeres afganas como animales en manos de los vencedores islamistas. Luego en Libia, la guerra contra el “dictador” Gadafi, que proponía unir África contra las antiguas potencias coloniales, terminó con la muerte atroz de Gadafi, linchado y torturado, y con la victoria en Trípoli de bandas yihadistas que luego se dispersaron por el Sahel y el Sahara.

Trump y Netanyahu ahora empiezan a cubrirse las espaldas. El objetivo de liberar a los iraníes de la dictadura de los mulás está casi olvidado. Probablemente nunca fue una prioridad real. En Washington se empieza a pensar que quizá la guerra podría terminar con los ayatolás aún en el poder. Tal vez con un acuerdo que frene el programa militar nuclear de Irán. Es decir, una copia del firmado en Viena en 2015 entre Teherán y las potencias del Consejo de Seguridad. Aquel acuerdo estaba reintegrando a Irán en la cooperación internacional y alejándolo del apoyo al terrorismo islamista. Pero fue rasgado por Trump en 2017. Si hubiera permanecido en vigor, hoy el mundo no estaría expuesto a la espada de Damocles del conflicto iraní. Probablemente Hamás, apoyado por Irán, no habría perpetrado las atrocidades del 7 de octubre de 2023. Y no habría habido guerra en Gaza.

MA NON È CHE STIA VINCENDO L’IRAN? SPETTRO SINDROME VIETNAM PER TRUMP?

15/3/26 – Trump ripete ormai giorno e notte che la guerra è quasi finita, che l’Iran è in ginocchio, che tutto va bene! Però missili e droni continuano a piovere su Israele e sugli emirati del golfo, lo stretto di Ormuz è paralizzato, l’economia mondiale vacilla, i prezzi di gas e petrolio, e della benzina nei distributori, schizzano al cielo. E il regime dei mollah regge, ed elegge tranquillamente il successore (suo figlio) della Guida Suprema pochi giorni dopo la sua disintegrazione sotto le bombe israeliane. E non ci sono quelle centinaia di migliaia di iraniani in piazza per rovesciare l’atroce regime dei mollah che Trump e Netanyahu annunciavano. È vero che i 30mila giovani uccisi nelle manifestazioni di gennaio che Trump non ha mosso un dito per proteggere dopo averli esortati alla rivolta, hanno raffreddato non pochi. Insomma qualcosa non va. Nonostate la tempesta di piombo e fuoco delle ultime due settimane, le enormi perdite e distruzioni subite, l’Iran non sembra in ginocchio. Anzi, la strategia preparata da anni da Teheran in previsione di un attacco del piccolo (Israele) e grande (Usa) Satana pare funzionare. E sta creando una situazione pesante almeno per Trump a pochi mesi dalle legislative di metà mandato. Nelle quali rischia di perdere la maggioranza. I suoi elettori ora pagana già la benzina un 25% più cara. Non sono più tanto sicuri di fidarsi di un presidente che aveva promesso di non iniziare una guerra, anzi di porre fine “in 48 ore” a quella “assurda” in Ucraina. E di prosciugare gli sprechi della spesa pubblica.

Solo i primi sette giorni di conflitto sono costati già quasi 12 miliardi di dollari. Usciti dalle loro tasche. Senza che si capisca bene perchè abbia lanciato il paese in questa guerra. Nessuno ha dimenticato come è finita quella del Vietnam…. Per Netanyahu il discorso è diverso. Da 30 anni predica la distruzione dello stato islamico di Teheran, nemico esistenziale di Israele. Sempre a un passo dall’arma atomica. Pensata proprio per distruggere Israele, obiettivo dichiarato dei mollah. Netanyahu vuole annientare il regime islamico, il nemico più pericoloso di Israele. Dietro a se ha l’appoggio compatto degli israeliani, che vogliono uscire una volta per tutte dall’incubo della minaccia di distruzione. Con il sostegno senza riserve della superpotenza Usa. Per ora. Ma le cose potrebbero cambiare. L’Iran non è il Venezuela. O la piccola Cuba. Nel mirino di ‘The Donald’. È un paese sterminato. Grande tre volte la Francia. Con catene di montagne sotto le quali sono scavate, sotto migliaia di metri cubi di roccia che le nascondono alle bombe del nemico, installazioni strategiche, depositi per l’uranio arricchito al 60/80%, quasi pronto per la bomba, riserve e fabbriche di missili, droni, mine. E che si è preparato da anni allo scontro. L’Iran ha inoltre, oltre all’esercito regolare e alle milizie Basij, una potente forza militare schierata a difess a oltranza del regime dei mollah, i 250.000 guardiani della rivoluzione, i pasdaran.

Una armata fanatica religiosa sciita, più che agguerrita, che ha combattuto in Iraq e in Siria, sconfiggendo nella prima guerra lo Stato Islamico dell’Isis. Su Trump, se la guerra si protrarrà nel tempo, spunterà lo spettro della sindrome della guerra del Vietnam. Persa dalla superpotenza americana contro un piccolo popolo di guerrigiri nascosti nei tunnel. Da allora le guerre americane spesso sono finite male. In Afghanistan, nella prima, contro un governo vicino a Mosca, gli Usa hanno finanziato e armato un certo Bin Laden, poi fondatore di Al Qaida. E hanno portato al potere i Talebani. La seconda, contro i Tabelani, è finita con la Nato in fuga con la coda fra le gambe. Lasciando le donne afghane come animali nelle mani dei vincitori islamici. Poi in Libia, la guerra contro il ‘dittatore’ Gheddafi, che proponeva di unire l’Africa contro le ex potenze coloniali. Finita con la morte atroce di Gheddafi, linciato e torturato. Con la vittoria a Tripoli delle bande jihadiste, che si sono sparse poi per il Sahel e il Sahara.

Trump e Netanyahu ora stanno mettendo le mani avanti. L’obiettivo di liberare gli iraniani dalla dittatura dei mollah è quasi dimenticato. D’altronde probabilmente non era una seria priorità. A Washington si inizia a pensare che forse la guerra potrebbe finire con gli ayatollah sempre al potere. Magari con un accordo che fermi il programma militare nucleare dell’Iran. Cioè una fotocopia di quello firmato a Vienna nel 2015 fra Teheran e le potenze del Consiglio di Sicurezza. Che stava facendo rientrare Teheran nella cooperazione internazionale abbandonando il sostegno al terrorismo islamico. Ma stracciato da Trump nel 2017. Se fosse rimasto in vigore, oggi il mondo non sarebbe esposto alla spada di Damocle del conflitto iraniano. Probabilmente Hamas, appoggiato dall’Iran, non avrebbe perpetrato le atrocità del 7 ottobre 2023. Non ci sarebbe stata la guerra di Gaza

Cuba inizia a morire. È crisi umanitaria: ospedali fermi, incubatrici spente, anziani senza medicine, donne incinte a rischio. È ‘terrorismo della fame’. È la vendetta di Trump. Che sorride.

17.2.2026 – “Ciò che il mio popolo vive oggi non è una crisi. È un assassinio lento, calcolato, perpetrato a sangue fredda. È terrorismo della fame. E il mondo guarda da un’altra parte!”. È il grido disperato di una mamma cubana. Lanciato al mondo. Si è sparso come una scia di polvere nelle reti sociali. Cuba sta morendo. Strangolata con freddo cinismo dal suo immenso vicino, gli Stati Uniti d’America. Trump ha deciso di dare il colpo di grazia all’isola ribelle, colpevole di avere buttato a mare, con Fidel Castro nel 1959, il dittatore Batista, la Cia e e la mafia italo americana che dominavano il paese. Dopo oltre 60 anni di un duro enbargo, che ha messo in ginocchio la società cubana, Trump da un mese ha imposto la sua vendetta. Un blocco totale delle importazioni di petrolio. Dal 6 gennaio non è arrivata una sola goccia di combustibile.

UNA BANANA E UN UOVO – Undici milioni di cubani stanno tornando al Medio Evo. Le scorte di petrolio sono esaurite. Mancano medicinali, alimenti, prodotti di prima necessità. Molti cubani cucinano il poco che trovano su fuochi di carbone. I turisti, prima fonte di reddito per il paese, sono in fuga. Molte compagnie aeree hanno sospeso i voli. Non c’è più cherosene. Gli ospedali smettono di funzionare. I trasporti si fermano. Lo spettro della fame avanza. Molti cubani già fanno un solo pasto al giorno. Con “una banana e un uovo” spiega una giovane donna dell’Avana. Trump ha decretato che Cuba è una “grave minaccia” per gli Stati Uniti – inventandosi che ospiterebbe Hamas e Hezbollah – per giustificare il nuovo durissimo, crudele, strangolamento. Una accusa assurda. A Cuba nessuno ha mai visto terroristi islamici  Che invece pullulano in Turchia e Qatar, stretti alleati di Washington. Sarebbe da ridere, se per i cubani non fosse da piangere. L’enorme vicino americano, prima potenza economica e militare del mondo,  dice di temere una isoletta povera e fragile, che potrebbe distruggere in cinque minuti. L’elefante terrorizzato dal topolino…

PUNIZIONE COLLETTIVA – È scattato, con il pretesto della “grave minaccia”, il blocco assoluto delle importazioni di petrolio. Trump ha avvertito che punirà con pesanti dazi chi rifornirà l’isola ribelle. E funziina. Il Venezuela dopo il blitz contro Maduro non ha più mandato una goccia di petrolio. E il 6 gennaio è arrivata l’ultima petroliera dal Messico. Poi più nulla. Il governo castrista del presidente Diaz-Canel ha imposto durissime misure di razionamento. Per sopravvivere. Ma già molti cubani sono alla fame. Alcuni paesi hanno detto che invieranno aiuti umanitari. Ma niente petrolio. Le minacce di Trump pesano come macigni. Piaccia o meno il governo castrista, contro gli 11 milionibdi civili cubani è in atti una punizione collettiva. Proibita dai trattati internazionali. Per quel che valgono ormai…

Russia e Cina hanno promesso di mandare petrolio e derivati. Ma per ora non si è visto nulla. Se non arriverà petrolio entro marzo gli undici milioni di cubani correranno verso una catastrofe umanitaria. Un “genocidio” avverte Diaz-Canel.  Ma Trump sorride quando parla di Cuba ai giornalisti (“se a qualcuno interessa”), annunciando che il governo castrista ‘cadrà’. E parla del rischio di una possibile catastrofe umanitaria se così non sarà. Come se non fosse lui a provocarla…

TERRORISMO DELLA FAME – “A Cuba anziani muoiono perchè non arrivano più medicinali per il cuore, la pressione, il diabete. La morte non avverte. L’enbargo si”, denuncia nella ‘lettera aperta al mondo’ la mamma cubana, Ikay Romay. “Le incubatrici sono spente”, “neonati lottano per la vita”, “madri cubane vedono in pericolo la vita dei loro bambini per un ordine firmato in un ufficio di Washington”. Oltre 32mila donne incinte sono a rischio, avverte il governo cubano. “Dove sono le organizzazioni che difendono l’infanzia. O è che i bambini cubani non hanno il diritto di vivere?” accusa mamma Ikay. “Il blocco è fame programmata, una politica di stato del governo degli Stati Uniti: la chiamano pressione economica. Ma è terrorismo della fame”. “Al mondo dico: Cuba non chiede l’elemosina. Non chiede soldati. Non chiede che ci vogliate bene. Chiede solo giustizia. Che non venga banalizzata la nostra sofferenza. E che diano al blocco il suo vero nome, Crimine Contro l’Umanità.

OBSESIÓN DE ESTADOS UNIDOS, VENGANZA DE TRUMP. CUBA EN EL HAMBRE, ¿RIESGO DE GENOCIDIO?

1/2/26 – La captura de Maduro en Venezuela fue una operación quirúrgica. En Cuba, las cosas pueden ir mucho peor. «The Donald» Trump ha decidido estrangular al régimen castrista. Y hacer pagar a los 11 millones de cubanos la venganza de Estados Unidos tras 67 años de humillaciones. ¡Un país comunista a las puertas de casa, a un tiro de piedra (160 km) de Miami! Trump ahora quiere poner de rodillas a los irreductibles cubanos, ya castigados desde 1962 por el rígido embargo estadounidense. El más largo y severo sufrido por un país independiente en la historia moderna. 

En la isla ya escasean energía —con apagones de 10/20 horas al día—, alimentos, productos de primera necesidad. Efecto del embargo, agravado por la incompetencia y la mala gestión  del gobierno poscastrista.  Ahora Trump ha decidido bloquear completamente el suministro de petróleo a la isla. Ha impuesto la suspensión de las ventas de crudo de Venezuela, tras la caída de Maduro. Amenaza con sanciones a México, último proveedor de petróleo. Ha aprobado un decreto que define a Cuba como un peligro para Estados Unidos y prevé fuertes aranceles para  quien abastezca a La Habana. Racionando las reservas hasta la última gota, Cuba  podria resistir dos o tres semanas. Después, todo se detendrá. Transporte, turismo, producción agrícola e industrial, servicios, escuelas, hospitales, atención a personas mayores y niños. Trump también ha bloqueado las remesas de los emigrantes cubanos en Estados Unidos, una de las principales fuentes de supervivencia para las familias que se han quedado en la isla.

El país corre el riesgo de hundirse en una grave crisis humanitaria. Trump quiere un «genocidio», acusa el presidente cubano Miguel Díaz-Canel. Por ahora, nadie parece querer ayudar a la isla rebelde. China y Rusia han condenado las medidas —«inhumanas», según Pekín— decididas por Trump. Pero desde hace 30 días no llega ni una gota de petróleo. Las consideraciones éticas y humanitarias no parecen frenar al testosterónico presidente estadounidense,  autoproclamado nuevo amo del planeta… A Trump le resulta fácil criticar el régimen comunista de La Habana. Al igual que el de los mulás en Teherán. Pero olvida que fue él, en su primer mandato en la Casa Blanca en 2017, quien bloqueó la normalización de las relaciones con Cuba decidida por Barak Obama, que había iniciado una liberalización económica y política de la isla. Trump detuvo los vuelos y el turismo, y volvió a endurecer el embargo. Como, siempre, en 2017, rompió los acuerdos nucleares con  Irán, empujando a Teherán a volver a apoyar el terrorismo islámico, en particular a Hamás en Gaza.

La obsesión anticastrista de Trump se ve alimentada por las presiones de la inmigración cubana en  Florida, muy influyente en el Partido Republicano. Representada por el secretario de Estado Marco Rubio. Circulan ya llamamientos y peticiones, con miles de firmas, que piden la anexión de Cuba a los EE.UU. como 51º estado (¿Groenlandia sería el 52º…?). Y proponen a Rubio como nuevo presidente de una «Cuba Libre». Olvidando que la isla, antes de la revolución de 1959 de los «barbudos» de Fidel Castro y el Che Guevara, estaba en manos del dictador Fulgencio Batista y de la mafia italoamericana.  Tras el fallido intento de la CIA de derrocar a Castro con el desembarco en la Bahía de Cochinos, el presidente Kennedy decretó el bloqueo de Cuba. Lo que llevó a La Habana, para sobrevivir, a los brazos de la URSS.

Tras 67 años de humillaciones abrasadoras, la América de Trump está ahora cerca de la venganza. ¿A costa de un «genocidio»? Sin embargo, quién sabe por qué, no hay noticias de «flotillas» humanitarias y progresistas rumbo al Caribe. Para salvar del hambre a millones de cubanos. Ni de denuncias contra Trump ante la Corte Penal Internacional. Pero, es cierto, los israelíes y los judíos no tienen nada que ver aquí…

GAZA. TRIONFA TRUMP. E VINCE ANCHE ‘IL CATTIVO’ NETANYAHU. PERDE HAMAS. UMILIATA L’EUROPA DI SANCHEZ E MACRON. 

13/10/25 – Certo è il trionfo di Donald Trump. Davvero meritava il Nobel per la Pace. E finalmente ha vinto anche il ‘cattivo’ Netanyahu, demonizzato, insultato, incriminato da mezzo mondo benpensante e antisemita. Dopo le atrocità e i massacri del 7 ottobre ha condotto una guerra durissima contro Hamas. Che si è nascosto nei tunnel, lasciando sotto le bombe i civili di Gaza, usati come scudi umani. E poi, da cadaveri, come strumenti di propaganda. Certo Netanyahu non è simpatico a nessuno. Ma ha resistito agli sputi, agli insulti, alle pressioni, agli anatemi. Per garantire la sopravvivenza del suo popolo. Di Israele. E ha sconfitto Hamas, che voleva distruggere Israele e tutti gli ebrei. Si è comportato cone un vero leader. Pronto ad assumere pesantissime responsabilità per difendere il suo popolo.

È una caratteristica che lo avvicina a grandi leader,  come il russo Putin, anche lui demonizzato in Occidente. O al pure poco frequentabile ‘sultano’ turco Erdogan (che difende soprattutto gli interessi della Turchia islamica). O allo stesso Trump. In Europa questo modello di leader non esiste più. È esaurito da 20 anni. Siamo sprofondati nella mediocrità. Due nomi In particolare rappresentano questo degrado, interno e esterno, della politica europea. Il francese Macron. Lo spagnolo Sanchez. 

SANCHEZ E MACRON – Macron ha portato il paese vicino alla bancarotta, con un debito di 3.500 miliardi. Lo ha reso ingovernabile. Nomina un primo ministro dopo l’altro. Senza maggioranza. Il paese è paralizzato. Quasi il 70% dei francesi vuole che se ne vada. Convocando elezioni anticipate. Ma lui si aggrappa al potere. E continua a pontificare nella politica estera. Cercando di spingere l’Europa alla guerra contro la Russia. Sanchez sprofonda negli scandali di corruzione e nepotismo, che coinvolgono sua moglie Begonia, suo fratello David, i suoi due bracci destri, Abalos e Cerdan. A poche centinaia di km da Madrid l’allora premier pure socialista portoghese Antonio Costa si è dimesso.  Per mille volte meno. Una lezione di morale e di etica politica. Che nella Spagna post-franchista non capiscono. E come Macron, Sanchez rimane aggrappato alla poltrona.

Mentre Trump lavorava con forza con i paesi arabi, probabilmente con il tacito assenso di Putin, al piano di pace per Gaza, Macron  e Sanchez si sono spesi in azioni declamatorie di disturbo. Ottenendo i ringraziamenti di Hamas. E la simpatia a basso prezzo dei movimenti ‘Free Palestine’ Dichiarando il riconoscimento di un inesistente stato palestinese  Un premio alle stragi di Hamas del 7 ottobre. Alle torture, agli stupri. E alla strategia del movimento islamico di usare i civili di Gaza come scudi umani. E dire che Macron, dopo gli orrori del 7 ottobre, aveva promesso di formare una coalizione internazionale contro Hamas. Naturalmente non ha fatto nulla.

ORA UCRAINA – Sanchez, per salvare sulla sinistra il suo traballante governo, ha anche sposato la teoria del “genocidio” a Gaza. Una prova di ignoranza storica. E un insulto ai milioni di ebrei, di armeni, di cambogiani, di tutsi ruandesi, vittime di “veri” genocidi.  Ma ora la guerra del cattivo ‘Bibi’ Netanyahu e la caparbia e muscolare diplomazia del disprezzato (dai progre europei) Donald Trump, hanno fermato la guerra. E se il patto Trump reggerà, il Medio Oriente potrebbe avvicinarsi ad una pace che finora è sempre stata irraggiungibile. Ora tocca all’Ucraina.

7 DE OCTUBRE, LAS ATROCIDADES QUE CAMBIARON EL MUNDO. ¡EN MALO, SE DESPERTÓ LA BESTIA IMUNDA! ¿PERO TAMBIÉN EN BUENO?

7/10/25 – Hace exactamente dos años. El 7 de octubre de 2023. Al amanecer, 3000 milicianos de Hamás invaden el sur de Israel, seguidos por otros miles de civiles armados de Gaza. Matan a todos los seres humanos que tienen la desgracia de cruzarse en su camino, violan a las mujeres, mutilan, torturan, queman. En pocas horas exterminan a 1200 personas, en su mayoría civiles. Luego huyen a Gaza arrastrando consigo a 250 rehenes. Las imágenes de las mujeres semidesnudas expuestas en las camionetas de los terroristas en la ciudad de Gaza, bajo los «Allahu Akbar», los insultos y los escupitajos de la multitud que los aclama, dan la vuelta al mundo. Es la masacre más feroz de judíos desde los tiempos de Adolf Hitler. Y la amenaza más terrible para la existencia de Israel desde su creación en 1948, decidida para que nunca más pudiera haber un Holocausto. Pero Hamás quiere destruir Israel y a todos los judíos. La respuesta de Israel es muy dura. Debe destruir a Hamás para no ser destruido. En dos años de guerra han muerto casi 70 000 palestinos. En su mayoría civiles. Utilizados como escudos humanos por los terroristas yihadistas, escondidos en túneles excavados bajo hospitales, mezquitas y escuelas, dejando a los civiles en la superficie bajo las bombas.

Dos años después de aquel atroz 7 de octubre, más allá del inmenso sufrimiento humano, del trauma colectivo y de la explosión de odio, tanto en Israel como entre los palestinos de Gaza, no se puede dejar de constatar que ha cambiado en muchos aspectos la faz del mundo. La guerra sigue en curso. Pero por primera vez en treinta años, desde los acuerdos de Oslo de 1995 entre Arafat y Begin, hay esperanza de un cambio que pueda conducir a algo parecido a la paz entre los dos pueblos condenados a convivir en la misma «Tierra Prometida», que hasta ahora ha sido sobre todo para ellos una Tierra Maldita. El acuerdo de paz propuesto por Donald Trump, que se está debatiendo en Egipto entre israelíes y Hamás, y que ha sido aceptado por Netanyahu, prevé sobre todo la liberación inmediata de los rehenes que aún están en manos de los yihadistas (una veintena aún con vida), el desarme de Hamás y su renuncia al poder dictatorial que ejerce en Gaza desde el golpe de Estado de 2006, y una administración técnica bajo control internacional de la Franja.

UN GIRO, LA LIBERACIÓN DEL «MANDELA PALESTINO» – Un elemento que puede ser decisivo en el plan de Trump sería la liberación por parte del Estado judío de cientos de presos de alto rango, entre ellos Marwan Barghouti, el «Nelson Mandela palestino», condenado a cadena perpetua, que lleva 23 años en una cárcel israelí. Barghouti, líder de Al Fatah, es el político más popular entre los palestinos y se le considera el sucesor natural de Yasser Arafat, fallecido en circunstancias sospechosas en 2004. Y, sobre todo, se le ve como el único dirigente «limpio» —en un mundo marcado por la corrupción endémica— capaz de reunir a todas las facciones palestinas y negociar una paz justa con Israel. Su liberación podría marcar un punto de inflexión decisivo en el conflicto israelo-palestino. Probablemente sería elegido en lugar del anciano presidente Abu Mazen en 2026, si se celebran elecciones presidenciales. No es casualidad que la derecha y la ultraderecha belicista israelí se hayan opuesto hasta ahora a su liberación, ya propuesta hace diez años por el entonces presidente laborista Shimon Peres. «Está convencido de que para encontrar una solución con los israelíes es fundamental conocerlos», dijo su hijo Arab al Corriere della Sera sobre Barghouti. Para que Israel acepte liberarlo, probablemente será necesaria la intervención de Trump ante Netayahu.

LA BESTIA IMUNDA DEL ANTISEMITISMO – Dos años después, las consecuencias del 7 de octubre han cambiado el rostro de Oriente Medio. Israel es hoy más que nunca la superpotencia militar regional. Ha destruido prácticamente el potencial militar de Hamás y ha reducido en gran medida el de Hezbolá libanés, lo que ha permitido desbloquear la crisis política en Beirut y la elección de un nuevo presidente. Ha bombardeado, debilitado y humillado a Irán, patrocinador de Hamás y Hezbolá. Ha propiciado la caída del presidente sirio Bashar al Assad. Sin embargo, ha sido sustituido por el exlíder de los terroristas del ISIS y Al Qaeda, Ahmad al Shara’, teledirigido por la Turquía islámica del «sultán» Erdogan. Pero quizás el impacto externo más inquietante tras el 7 de octubre ha sido el despertar de la bestia inmunda del antisemitismo, disfrazado de supuesta solidaridad con los civiles de Gaza. En realidad, víctimas de Hamás. Lo que ha llevado a la definición de «genocidio» en Gaza. Una absurdidad histórica. Fruto de la ignorancia. Y de la intensa propaganda de Hamás y sus padrinos, los muy influyentes Hermanos Musulmanes, financiados por Turquía y Qatar. El genocidio, según la definición de la convención de la ONU, es la voluntad deliberada de destruir a un pueblo.

Como hicieron con el exterminio sistemático los nazis con los judíos (6 millones de muertos), los turcos con los armenios (3 millones de muertos), los jemeres rojos en Camboya (1,7 millones de muertos) y los hutus con los tutsis en Ruanda (1 millón de muertos). Los 69 000 muertos de Gaza son trágicos daños colaterales en un conflicto violento y despiadado provocado por Hamás, que provocó la inevitable y dura reacción de Israel y luego se escondió detrás de los civiles. Si hubiera querido exterminar a los palestinos, el Estado judío, única potencia nuclear de Oriente Medio, podría haberlo hecho en cinco minutos. Pero, según el teorema de Josep Goebbels, ministro de propaganda de Hitler, «repita una mentira cien, mil, un millón de veces, y se convertirá en verdad»…

7 OTTOBRE, LE ATROCITA’ CHE HANNO CAMBIATO IL MONDO. IN MALE, SI E’ RISVEGLIATA LA BESTIA IMMONDA! MA ANCHE IN BENE?

7/10/25 – Due anni fa esattamente. Il 7 ottobre 2023. All’alba 3mila miliziani di Hamas invadono il sud di Israele, seguiti da altre migliaia di civili armati di Gaza. Uccidono ogni essere umano che ha la sfortuna di trovarsi sul loro cammino, stuprano le donne, mutilano, torturano, bruciano. In poche ore sterminano 1200 persone, per lo più civili. Poi scappano a Gaza trascinandosi dietro 250 ostaggi. Le immagini delle donne seminude esposte sui pick up dei terroristi a Gaza City, sotto gli’ ‘Allahu Akbar’, gli insulti e gli sputi della folla osannante fanno il giro del mondo. E’ il più ferocee massacro di ebrei dai tempi di Adolf Hitler. E la più terribile minaccia all’esistenza di Israele dalla sua creazione nel 1948, decisa perchè mai più potesse esserci un Olocausto. Ma Hamas vuole distruggere Israele e tutti glio ebrei. La risposta di Israele è durissima. Deve distruggere Hamas, per non essere distrutto. In due anni di guerra sono morti quasi 70mila palestinesi. Per lo più civili. Usati come scudi umani dai terroristi jihadisti, nascosti nei tunnel scavati sotto ospedali, moschee, scuole, lasciando i civili in superficie sotto le bombe.

A due anni da quell’atroce 7 ottobre, al di là delle immani sofferenze umane, del trauma collettivo e dell’esplosione di odio, in Israele e fra i palestinesi di Gaza, non si può non constatare che ha cambiato sotto molti aspetti la faccia del mondo. La guerra è sempre in corso. Ma per la prima volta in trent’anni – dagli accordi di Oslo del 1995 fra Arafat e Begin – c’è la speranza di una svolta che possa portare a qualcosa che assomigli alla pace fra i due popoli condannati a coabitare sulle stessa ‘Terra Promessa’, che finora è stata soprattutto per loro una Terra Maledetta. L’accordo di pace proposto da Donald Trump, in discussione in Egitto fra israeliani e Hamas, accettato da Netanyahu, prevede soprattutto la liberazione immediata degli ostaggi ancora nelle mani dei jihadisti (una ventina ancora vivi), il disarmo di Hamas e la sua rinuncia al potere dittatoriale che esercita a Gaza dal golpe del 2006, una amministrazione tecnica sotto controllo internazionale della Striscia.

UNA SVOLTA, LA LIBERAZIONE DEL ‘MANDELA PALESTINESE’ – Un elemento che può essere decisivo previsto dal Piano Trump sarebbe la liberazione da parte dello stato ebraico di centinaia di ‘senior’ detenuti, fra i quali Marwan Barghouti, il ‘Nelson Mandela palestinese’, condannato all’ergastolo, da 23 anni in un carcere israeliano. Barghouti, leader di Al Fatah, è il politico più popolare fra i palestinesi, considerato il successore naturale di Yasser Arafat, morto in circostanze sospette nel 2004. E soprattutto è visto come il solo dirigente ‘pulito’ – in un mondo segnato dalla corruzione endemica – in grado di riunire tutte le fazioni palestinesi e di negoziare una pace giusta con Israele. La sua liberazione potrebbe segnare una svolta decisiva nel conflitto israelo-palestinese. Verrebbe probabilmente eletto al posto dell’anziano presidente Abu Mazen nel 2026, se si terranno elezioni presidenziali. Non a caso la destra e l’ultra destra bellicista israeliana si sono opposte finora alla sua liberazione, già proposta dieci anni fa dall’allora presidente laburista Shimon Peres. “E’ convinto che per trovare una soluzione con gli israeliani è fondamentale conoscerli” ha detto di Barghouti suo figlio Arab al Corriere della Sera. Perchè Israele accetti di liberarlo sarà necessario probabilmente l’intervento di Trump presso Netayahu.

LA BESTIA IMMONDA DELL’ANTISEMITISMO – Due anni dopo, le conseguenze del 7 ottobre hanno cambiato il volto del Medio Oriente. Isrele è oggi più che mai la superpotenza militare regionale. Ha praticamente distrutto il potenziale militare di Hamas e di molto ridotto quello dell’Hezbollah libanese, permettendo lo sblocco della crisi politica a Beirut e l’elezione di un nuovo presidente. Ha bombardato, indebolito e umiliato l’Iran, sponsor di Hamas e Hezbollah. Ha propiziato la caduta del presidente siriano Bashar al Assad. Però sostituito dall’ex-dirigente dei terroristi di Isis e Al Qaida, Ahmad al Shara’, teleguidato dalla Turchia islamica del ‘sultano’ Erdogan. Ma forse l’impatto esterno più inquietante del dopo 7 ottobre è stato il risveglio della bestia immonda dell’antisemitismo, mascherato da presunta solidarietà con i civili di Gaza. In realtà vittime di Hamas. Che ha portato alla definizione di ‘genocidio’ a Gaza. Una assurdità storica. Frutto dell’ignoranza. E del intensa propaganda di Hamas e dei suoi padrini, i molto influenti Fratelli Musulmani, finanziati da Turchia e Qatar.

Il genocidio, secondo la definizione della convenzione Onu, è la volontà deliberata di distruggere un popolo. Come hanno fatto con uno sterminio sistematico i nazisti con gli ebrei (6 milioni di morti), i turchi con gli armeni (tre milioni di morti), i kmeri rossi in Cambogia (1,7 milioni di morti), gli Hutu con i Tutsi in Ruanda (1 milione di morti). I 69mila morti di Gaza sono tragici danni collaterali in un conflitto violento e spietato voluto da Hamas, che ha provocato la inevitabile durissima reazione di Israele e poi si è nascosto dietro i civili. Se avesse voluto sterminare i palestinesi lo stato ebraico, sola potenza nucleare del Medio Oriente, avrebbe potuto farlo in 5 minuti. Ma, secondo il teorema di Josep Goebbels, ministro della propaganda di Hitler, “ripetete una menzogna cento, mille, un milione di volte, e diventerà una verità”…

¿NOBEL DE LA PAZ PARA TRUMP? ¿POR LA GUERRA Y LA ESTUPIDEZ, PARA EUROPA? PERO AHORA PRAGA TAMBIÉN SE REBELA.

6/10/25 – Quizás lo consiga. Dieciséis años después del ridículo Nobel de la Paz otorgado a Barak Obama (el único presidente americano bajo cuyo mandato Estados Unidos no ha vivido un solo día sin guerra, desde Afganistán hasta Irak, desde Yemen hasta Libia), el premio debería recaer esta vez en Donald Trump. Por haber iniciado las últimas negociaciones de paz en Gaza. Y por haber intentado realmente detener, tras tres años de locura, la absurda guerra de Ucrania.

Y todo ello a pesar de la —no encuentro mejores definiciones— estúpida política de una Europa capitaneada por el pequeño Napoleón del Elíseo, Macron (a quien ya nadie quiere en su país), sobre los dos grandes conflictos del momento. En Ucrania, apoyando al régimen corrupto y autoritario de Zelensky y bloqueando el acuerdo alcanzado en Alaska entre Trump y Putin. En Oriente Medio, lanzando el surrealista reconocimiento de un Estado palestino que no existe, que en este momento es sobre todo un regalo para Hamás. Un movimiento terrorista que ejerce una brutal dictadura islámica en Gaza. Y que provocó, con las atrocidades del 7 de octubre, la trágica guerra con Israel (69 000 palestinos muertos en dos años, en su mayoría civiles utilizados como escudos humanos por Hamás).

Pero detrás de Hamás están los Hermanos Musulmanes, el muy influyente lobby yihadista, que ha sabido manipular a la opinión pública «progre» europea. Confundiendo la defensa de los islamonazis de Hamás con la del pueblo palestino, víctima en Gaza de la dictadura del movimiento yihadista. Aprovechando el antisemitismo más o menos latente desde hace dos mil años en una parte de la población europea. Las manifestaciones «propalestinas» son en realidad a favor de la dictadura islámica que sufre desde hace 20 años la Franja de Gaza. Donde la disidencia se castiga con la cárcel y la tortura. Se debería actuar y manifestarse por la liberación de los palestinos. Del yugo de Hamás. La desastrosa situación humanitaria y alimentaria se debe en gran parte al hecho de que Hamás se apropia de la ayuda destinada a la población civil , y la revende para autofinanciarse. Después de haber utilizado durante veinte años los cientos de millones obtenidos de Qatar y Turquía no para mejorar las condiciones de vida de los habitantes de Gaza, sino para construir un laberinto infinito de túneles en los que esconderse en el conflicto con Israel, dejando a los civiles en la superficie como escudos humanos. Mientras que los líderes del movimiento viven rodeados de lujos en Qatar, Turquía o Irán.

¿DÓNDE ESTÁN LAS FLOTILLAS PARA LAS MUJERES AFGANAS? Hasta el ridículo de la «flotilla humanitaria». Que tenía muy poco de humanitaria. Mientras Trump trabajaba en la preparación del Plan de Paz para Gaza, el proyecto más serio para poner fin a la guerra entre israelíes y palestinos de los últimos 30 años, Macron y sus colegas europeos se lanzaban a declarar el reconocimiento de un «Estado» palestino inexistente. Un premio para Hamás. El presidente francés, para seducir al electorado islámico de segunda generación, o el español Sánchez, sumido en escándalos de corrupción, para prolongar el apoyo de la extrema izquierda a su tambaleante Gobierno. Y salvar el sillón durante unos meses más. La Flotilla, financiada por Hamás según documentos encontrados en Gaza por el ejército israelí, fue detenida como estaba previsto por la marina israelí. En las 40 embarcaciones viajaban algunas viejas glorias de la política en busca de nueva publicidad, como la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau, la inoxidable exadolescente sueca Greta Thunberg y la «Barbie de Gaza». Pero, al parecer, no había prácticamente nada de ayuda humanitaria, según informaron los marineros israelíes que las interceptaron…

Sin embargo, es curioso que no se hayan lanzado flotillas para defender a los 20 millones de niñas, chicas y mujeres afganas reducidas a una condición casi animal por los islamonazis talibanes. O para detener la guerra en Ucrania, que ha causado cientos de miles de muertos, o la en Sudán, en la que participan las milicias ucranianas enviadas por Zelensky, que ha matado a millones de civiles, sobre todo niños y mujeres. ¿Quizás porque no se puede acusar a «los judíos»? Y alimentar a la bestia inmunda del antisemitismo que está resurgiendo en Europa.

EL BERLUSCONI DE PRAGA – Quizás en el absurdo apoyo europeo al régimen ucraniano, que perpetúa una guerra sangrienta e inútil, pagada con cientos de miles de millones sacados de los bolsillos de los contribuyentes, algo podría cambiar. En las elecciones de la República Checa ganó el «Berlusconi de Praga», el liberal-conservador Andrei Babis, séptimo hombre más rico (3.000 millones) del país. Babis, euroescéptico, cercano a Trump y Putin, quiere detener la guerra en Ucrania y bloquear las ayudas a Zelensky. Junto con el húngaro Orbán y el eslovaco Fico, que comparten su misma línea, o el nuevo presidente polaco Nawroki, podrá influir en la deriva belicista y antirrusa de la Unión Europea. Y evitar que los otros líderes europeos locos nos lleven realmente a una guerra con Rusia, la primera potencia nuclear del planeta. Que, además, quizá libraríamos sin la ayuda de Trump.

NOBEL PER LA PACE A TRUMP? PER LA GUERRA E LA STUPIDITA’ ALL’ EUROPA? MA ORA ANCHE PRAGA SI RIBELLA!

6/10/25 – Forse riuscirà a farcela. Sedici anni dopo il ridicolo Nobel per la Pace regalato a Barak Obama (il solo presidente americano sotto il cui mandato gli Usa non hanno vissuto un solo giorno non in guerra, dall’Afghanistan all’Iraq, dallo Yemen alla Libia), il Premio dovrebbe andare questa volta a Donald Trump. Per avere avviato l’ultimo negoziato per la pace a Gaza. E per avere cercato davvero di fermare, dopo tre anni di follia, l’assurda guerra di Ucraina.

E tutto questo nonostante la – non trovo migliori definizioni – stupida politica di una Europa capitanata dal piccolo Napoleone dell’Eliseo Macron (che più nessuno vuole in patria) sui due grandi conflitti del momento. In Ucraina appoggiando a oltranza il regime corrotto e autoritario di Zelensky e bloccando l’accordo intervenuto in Alaska fra Trump e Putin. In Medio Oriente lanciando il surrealista riconoscimento di uno stato palestinese che non esiste, che in questo momento è soprattutto un regalo a Hamas. Un movimento terrorista che esercita una brutale dittatura islamica a Gaza. E ha provocato con le atrocità del 7 ottobre la tragica guerra con Israele (69mila morti palestinesi in due anni, per lo più civili usati come scudi umani da Hamas).

Ma dietro Hamas ci sono i Fratelli Musulmani, la molto influente lobby jihadista, che ha saputo manipolare l’opinione pubblica ‘progre’ europea. Confondendo la difesa degli islamonazisti di Hamas con quella del popolo palestinese, vittima a Gaza della dittatura del movimento jihadista. Approfittando dell’antisemitismo più o meno latente da duemila anni in buona parte della popolazione europea. I cortei ‘pro-palestinesi ‘ sono in realtà in favore della dittatura islamica che soffre da 20 anni la Striscia di Gaza. Dove la dissidenza è punita con carcere e torture. Si dovrebbe invece agire, e manifestare, per la liberazione dei palestinesi. Dal giogo di Hamas. Anche la disastrosa situazione umanitaria e alimentare è dovuta in buona parte al fatto che Hamas si appropria degli aiuti alimentari destinati ai civili, e li rivende per auto finanziarsi. Dopo avere usato per vent’anni le centinaia di milioni ottenute da Qatar e Turchia non per rendere migliori le condizioni di vita degli abitanti di Gaza, ma per costruire un labirinto infinito di tunnel nei quali nascondersi nel conflitto con Israele, lasciando in superficie i civili a fare da scudi umani. Mentre i capi del movimento vivono nel lusso in Qatar, Turchia o Iran.

DOVE SONO LE FLOTTILLE PER LE DONNE AFGHANE? – Fino al ridicolo della ‘Flottilla umanitaria’. Che di umanitaria aveva ben poco. Mentre Trump lavorava alla preparazione del Piano di Pace per Gaza, il progetto più serio per mettere fine alla guerra fra israeliani e palestinesi degli ultimi 30 anni, Macron e colleghi europei si lanciavano in declamatori riconoscimenti di uno ‘stato ‘ palestinese inesistente. Un premio per Hamas. Il presidente francese, per sedurre l’elettorato islamico di seconda generazione, o lo spagnolo Sanchez, immerso negli scandali di corruzione, per prolungare l’appoggio dell’estrema sinistra al suo governo traballant. E salvare la poltrona per qualche mese ancora. La Flottilla – finanziata da Hamas secondo documenti trovati a Gaza dall’esercito israeliano – si faceva come previsto fermare dalla marina di Israele. Sulle 40 barche qualche vecchia gloria della politica in cerca di nuova pubblicità, come l’ex-sindaco di Barcellona Ada Colau, l’inossidabile ex-adolescente svedese Greta Thunberg e la ‘Barbie di Gaza’. Ma a quanto pare di aiuti umanitari praticamente non c’era nulla, secondo quanto riferito dai marinai israeliani che le hanno intercettate…

Curioso però che non siano state lanciate Flottille per difendere i 20 milioni di bambine, ragazze, donne afghane ridotte a uno statuto quasi di animali dagli islamonazisti talebani. O per fermare la guerra in Ucraina, che ha fatto centinaia di migliaia di morti, o la guerra in Sudan, cui partecipano le milizie ucraine inviate da Zelensky, che ha ucciso milioni di civili, soprattutto bambini e donne. Forse perchè non si possono accusare “gli ebrei”? E nutrire la bestia immonda dell’antisemitismo che sta rinascendo in Europa.

IL BERLUSCONI DI PRAGA – Forse nell’assurdo appoggio europeo al regime ucraino che perpetua una guerra sanguinosa e inutile, pagata con centinaia di miliardi presi nelle tasche dei contribuenti , qualcosa potrebbe cambiare. Alle elezioni della Repubblica Ceca ha vinto il ‘Berlusconi di Praga’, il liberal-conservatore Andrei Babis, settimo uomo più ricco (3 miliardi) del paese. Babis, euroscettico, vicino a Trump e Putin, vuole fermare la guerra in Ucraina e bloccare gli aiuti a Zelensky. Con l’ungherese Orban e lo slovacco Fico, sulla stessa linea, o il nuovo presidente polacco Nawroki, potrà incidere sulla deriva bellicista e anti-russa dell’Unione europea. E evitare che i folli altri leader europei ci poprtino davvero a una guerra con la Russia, prima potenza nucleare del pianeta. Che oltretutto forse faremmo senza l’aiuto di Trump.

Ridículo español… Los trapos sucios de Pedro. Y el «genocidio» antisemita

15/9/25 – Vamos bien. Los padres fundadores de la Europa «unida» deben revolverse en sus tumbas al pensar en la nulidad de sus sucesores actuales, los «grandes líderes» que hoy dirigen el continente. Que intentan arrastrarnos hacia una tercera guerra mundial. ¿Quién sabe, quizá bombardeando primero Moscú? Y haciéndonos morir por el corrupto régimen de Zelensky. ¿Y luego quizá bombardeando Tel Aviv? ¿Para castigar a los malvados judíos que se divierten matando a mujeres y niños palestinos, y salvar a los gentiles asesinos de Hamás?

Es difícil elegir a quién entregar el Nobel de la Nulidad. Hay excelentes candidatos. Desde el pequeño Napoleón Macron, que ya nadie quiere en Francia y sueña con la guerra.  Hasta Merz, nostálgico del poder militar alemán del Tercer Reich, que quiere reconstruir con cienmil millones. O  Van der Layden, o Starmer. Pero el socialista español Pedro Sánchez les está dejando atrás. Cada día le estallan en las manos casos de corrupción o de Watergate contra sus adversarios políticos. Su esposa Begona y su hermano David están imputados de corrupción. Al igual que sus dos antiguos brazos derechos y ministros. Uno ya está en prisión. El fiscal general del Estado también está imputado. Se le acusa de haber filtrado documentos secretos para perjudicar a una de las adversarias políticas más peligrosas de Sánchez, la popular alcaldesa de Madrid, Isabel Ayuso. El jefe de la oposiciòn acusa Sanchez, de ser el cabecilla de una especie de sistema mafioso de corrupcion.

En cualquier país medianamente democrático, Sánchez debería haber dimitido, como mínimo. O se le habría obligado a hacerlo. En una España aún condicionada por el largo pasado franquista, ni siquiera se lo plantea. Se aferra a su sillón.  El último escándalo. La prensa (de oposición) ha revelado que el padre de la esposa de Sánchez se ha enriquecido gestionando casas de alterne. Y que la señora Sánchez, según El Espanyol, le echaba una mano en la gestión. «Es un político sin escrúpulos, cínico, desvergonzado,  aferrado al poder a toda costa», lo describe el Nobel Arturo Pérez Reverte.

Sin embargo, Sánchez no pierde ocasión de dar lecciones de moral al mundo. Desde hace dos años es el político europeo más aplaudido por Hamás. Tras los horrores del 7 de octubre de 2023, mientras todos los demás líderes mundiales se apresuraban a viajar a Tel Aviv para mostrar su solidaridad con Israel, él fue el único que se enfrentó a Netanyahu.  Aplausos de Hamás. Que acababa de firmar el pogromo más atroz contra el pueblo judío desde los tiempos de Hitler. 2200 civiles masacrados, torturados, mujeres violadas. En  pocas horas..

Pocos meses después fue el primer europeo en anunciar el reconocimiento de un Estado palestino. Inexistente. Pero que estaría en manos de Hamás si pudiera existir. Todo ello no por convicción, explica El Mundo, sino por motivos instrumentales. Para no perder el apoyo de los dos pequeños partidos de izquierda, Sumar y Podemos, hoy violentamente antiisraelíes. O antisemitas.  Sin el cual caería.Pero su Gobierno se tambalea cada vez más, entre escándalos, por el riesgo de perder también  el apoyo, vital, de los seis diputados del pequeño partido del expresidente catalán Puigdemont. Amenazado en Cataluña por la explosión del nuevo partido independentista alternativo de la carismatica alcaldesa de Ripoll, Silvia Orriols. Convertida en pocos meses, partiendo de la nada, en el tercer político catalan más popular.

Sánchez ha vuelto a subir el tono contra Israel, acusandolo de ser un «Estado genocida». Aprovechando la teoría antisemita del «genocidio». Extraño: no requerdo que se habló de genocidio cuando la invasión ilegal de Irak por parte de la OTAN causó diez millones de muertos. Bueno, claro,  no se podía acusar a «los judíos»… Ni después de los bombardeos franco-estadounidenses  sobre la Libia de Gadafi. Ni hace diez años en Yemen, con los aviones saudíes y de la OTAN que mataron a miles de civiles. Todos ilegales. Siguiendo el teorema del ministro de propaganda de Hitler, Goebbels, «si repites una mentira diez, mil, un millón de veces, se convertirá en verdad».

 Nuevos aplausos de Hamás a Sánchez. Y de los pequeños partidos que lo sostienen. La guinda del pastel: en los últimos días. Sánchez se ha declarado orgulloso de los activistas pro palestinos (quizás sería mejor decir pro Hamás), muchos de ellos violentos,  que el domingo asaltaron la llegada de la Vuelta, la carrera ciclista por España. y desataron escenas de guerrilla urbana (23 policías heridos)  en el corazón de Madrid. Por lo general, me parece, la prioridad de un primer ministro en un país normal es garantizar la seguridad y la integridad de los ciudadanos. Pero en la España de Sánchez, tal vez eso no esté previsto.

Esperamos que un dia finalmente, quizas en 2045, en 2050, los androides de ultimisima generaciòn, muchos mas inteligentes que los humanos, tomen el poder. Y gobiernen inteligentemente el mundo. Es lo que cuento en mi ùltimo libro, “El Ultimo Dios” . Que saldra en Octubre.

Ridicolo spagnolo… I panni sporchi di Pedro e il ‘genocidio’ antisemita

15/9/25 – Andiamo bene. I padri fondatori dell’Europa ‘unita’ devono rivoltarsi nella tomba pensando alla nullità dei loro odierni succesori, i ‘grandi leader’ oggi ai comandi del Continente. Che cercano di trascinarci verso una terza guerra mondiale. Chissà bombardando prima Mosca? E farci morire per il regime corrotto di Zelensky. E poi magari bombardando Tel Aviv? Per punire i cattivi ebrei che si divertono a uccidede donne e bambini palestinesi, e salvare i gentili assassini di Hamas?

Difficile scegliere a chi consegnare il Nobel della nullità. Ci sono eccellenti candidati. Dal piccolo Napoleone Macron, che nedsuno vuone più in Francia e sogna di guerra.  A Merz, nostalgico del potere militare tedesco del Terzo Reich che vorrebbe ricostruire con mille miliardi. O  a Van der Layden, a Starmer. Ma il socialista spagnolo Pedro Sanchez li sta distanziando. Ogni giorno gli scoppiano per le mani casi di corruzione o da Watergate contro gli avversari politici. Sua moglie Begona e suo fratello David sono incriminati per corruzione. Come i suoi due ex bracci destri e ministri. Uno è già in carcere. Il procuratore generale dello stato è pure incriminato. È accusato di avere filtrato documenti segreti per danneggiare uno dei più pericolosi avversari politici di Sanchez, il sindaco popolare di Madrid Isabel Ayuso. In qualsiasi paese mediamente democratico  Sanchez avrebbe dovuto almeno dimettersi. O sarebbe stato costretto a farlo. Nella Spagna ancora condizionata dal lungo passato franchista lui nemmeno ci pensa. Rimane incollato alla poltrona

 L’ultimo scandalo. La stampa (di opposizione) ha rivelato che il padre della moglie di Sanchez si è arricchito gestendo case a luci rosse. E che la Sra Sanchez, secondo el Espanyol,  dava una mano a gestirle. “È senza scrupoli, cinico, svergognato in politica,  aggrappato al potere a ogni costo”, lo dipinge il Nobel Arturo Perez Reverte. Però Sanchez non perde occasione per dare lezioni di morale al mondo. Da due anni è il politico europeo più apllaudito da Hamas. Dopo gli orrori del 7 ottobre 2023, mentre tutti gli altri dirigenti mondiali si precipitavano a Tel Aviv per dare solidarietà a Israele, lui è stato il solo a litigare con Netanyahu.

 Applausi di Hamas. Che aveva appena firmato il più atrocee ppogrom contro il popolo ebreo dai tempi di Hitler. 2.200 civili massacrati, torturati, donne violentate. I  poche ore. . Pochi mesi dopo è stato il primo europeo a annunciare il riconoscimento di uno stato palestinese. Inesistente. Ma che sarebbe nelle mani di Hamas se potesse esistere.  Tutto questo non per convinzione, spiega El Mundo, ma strumentalmente. Per non perdere l’appoggio dei due partitini di sinistra, Sumar e Podemos, oggi violentemente anti Israele. Senza il quale cadrebbe. Alimentando il dilagante nuovo antisemitismi, che cresce in Spagna ma non solo.

Ma il suo governo traballa sempre di più, fra gli scandali, per il rischio di perdere anche  l’appoggio, vitale dei sei deputati del partitino dell’ex-presidente catalano Puigdemont. Minacciato in Catalogna dall’esplosione del nuovo partito indipendentista alernatvo del sindaco di Ripoll Silvia Oriols. Diventata in pochi mesi, partendo dal nulla, il terzo politico cstalano più popolare. Sanchez ha di nuovo alzato il tiro contro Israele, defiendolo uno “stato genocida”. Cavalcando la teoria a sfondo antisemita del “genocidio”. Strano, non si è parlato di genocidio quando l’invasione illegale Nato dell’Iraq ha fatto dieci milioni di morti. Beh, certo,  non si potevano accusare “gli ebrei”… O dopo i bombardamenti franco-americani  a tappeto della Libia di Gheddafi. O dieci anni fa dello Yemen, con aerei sauditi e Nato,  che hanno ucciso migliaia di civili. Tutti illegali. Seguendo il teorema del ministro della propaganda di Hitler, Goebbels, ” se ripeti una bugia dieci, mille, un milione di volte, diventerà la verità”.

Nuovi applausi da Hamas a Sanchez. E dai partitini stampella che lo tengono in piedi. La ciliegina sulla torta: negli ultimi giorni. Sanchez si è detto orgoglioso degli attivisti pro-palestinesi (forse sarebbe meglio dire pro-Hamas), molti violenti,  che domenica hanno assaltato l’arrivo della Vuelta, il giro di Spagna ciclista, e scatenato scene di guerriglia urbana (23 poliziotti feriti)  nel cuore di Madrid. In genere la priorità di un primo ministro in un paese normale è garantire la sicurezza e l’incolumità dei cittadini. Ma nella Spagna targata Sanchez forse non è previsto.

Speriamo non tardi troppo la presa di potere nel mondo dei futuri androidi di ultimissima generazione. Chissà fra 20 o 30 anni. Gestiranno il mondo con molta più saggezza e intelligenza degli umani. Lo spiego nel mio ultimo libro “L’Ultimo Dio”. Uscirà fra poco….

RIVIERA DI GAZA, EMIRATO DI HEBRON… SULLE CENERI DI HAMAS LA NUOVA PALESTINA FIRMATA TRUMP? MUIONO DI FAME 700 BAMBINI IN NIGERIA. NESSUNO MANIFESTA…

7/9/25 – Resta un margine sottile per una pace, o perlomeno una tregua armata nella guerra di Gaza. Se Hamas non cederà rapidamente liberando la decina di ostaggi ancora  vivi (su 45) la Palestina, o quello che ne resta, potrebbe rapidamente cambiare volto. La conquista in corso di Gaza City da parte di Israele potrebbe essere il primo passo verso la realizzazione del piano ‘Riviera di Gaza’ presentato sei mesi fa da Donald Trump e dall’allora suo alleato (oggi nemico) Elon Musk. Spostare altrove la popolazione palestinese di Gaza, contaminata da 20 anni di dittatura e lavaggio di cervello di Hamas.E costruire nella Striscia un paradiso turistico e un polo hitech. Per almeno 10 anni sotto amministrazione Usa. 

In parallelo guadagna terreno in Israele l’idea di un controllo diretto della Cisgiordania, o di una  annessione, in risposta al riconoscimento all’Onu di uno ‘stato’ palestinese da parte di vari paesi europei, fra cui Francia, Regno Unito o Spagna. Che sarebbe una ‘minaccia esistenziale’per Israele. Otre che una mossa senza senso, promossa da un Macron umiliato in patria, che cerca visibilità in campo internazionale. Solo il 15% dei frsncesi ancora lo appogggia e il 70% vuole che se ne vada. Territorialmente lo stato palestinese non esiste più. La Cisgiordania è ormai un pezzo di Gruviera, divorato dai coloni. Gaza è distrutta. E comunque, se esistesse, uno stato palestinese sarebbe governato da Hamas. Cioè dalla versione palestinese dell’Isis siriano.

Il governo di Gerusalemme sta anche rispolverando il vecchio piano degli ‘emirati palestinesi’, formulato negli anni ’80. Il progetto, riproposto dal ministro dell’economia Nir Barkat, prevede lo smantellamento  della debole, corrotta e sull’orlo della bancarotta (i funzionari hanno ricevuto ora il 50% degli stipendi di giugno), Autorità Palestinese dell’anziano presidente Abu Mazen (89 anni). E la creazione di ‘emirati’ autonomi, governati dai capi tribu locali, attorno alle 8 principali città palestinesi. Il territorio rurale fra gli emirati verrebbe annesso da Israele. I suoi abitanti potrebbero diventare cittadini israeliani. Senza stravolgere per ora gli equilibri religiosi/demografici dello stato ebraico. Due piani inimmaginabili fino a pochi mesi fa. Ma ora c’è Trump. Che appoggia a fondo Israele. Ed è la sola opinione che cont per Netanyahu e il suo governo.

Barkat propone di creare a Hebron, la citta dei Patriarchi santa per ebrei e musulmani a est di Gerusalemme, il primo Emirato. Dei contatti sono già in corso con il potente capo clan Wadii al-Jaabari. Che con altri 4 capi clan ha scritto a Netanyahu appoggiando il progetto. Promettendo che l’Emirato di Hebron rinoscerà lo stato ebraico di Israele e aderirà agli Accordi di pace di Abraham siglati da con vari stati arabi. In cambio Israele costruirebbe a Hebron una grande zona industriale che potrebbe dare lavoro a decine di migliaia di Palestinesi. Certo il piano Barkat, come quello della Riviera di Gaza, ha provocato una alzata di scudi fra partiti e movimenti palestinesi, e nel mondo arabo.  Ma i due progetti potrebbero comunque andare avanti. Fra mille difficoltà. A Gaza, ormai quasi distrutta, la prima è cosa fare dei due milioni di abitanti palestinesi. Per lo più costretti a sopravvivere fra mille stenti in tendopoli esposte alle bombe e alle ritorsioni di Hamas. 

Il piano in preparazione alla Casa Bianca prevede secondo il Wahington Post incentivi finanziari per i palestinesi che accetteranno di partire. In teoria per un periodo limitato (poi potrebbero tornare, in teoria…). Verso zone protette nella Striscia. O all’estero. Ma non è chiaro dove. I paesi arabi, generosi a parole con i  ‘fratelli’ palestinesi, non vogliono nemmeno  sentir parlare di accogliere decine o centinaia di migliaia di abitanti di Gaza, da 20 anni indottrinati fin dall’asilo da Hamas alla violenza e all’odio degli ebrei. Non a caso fin dall’inizio della guerra l’Egitto ha tenuto chiusa la frontiera con Gaza. Da dove avrebbero potuto invece uscire decine di migliaia di civili, per sfuggire alle bombe israeliane, alla fame e alle violenze di Hamas.

Il piano americano non esclude di negoziare con qualche stato africano (come il Sud Sudan) che diano rifugio ai civili di Gaza. Ma non sono zone tranquille. Buona parte dell’Africa centrale e settentrionale subisce violenze e massacri da parte del terrorismo jihadista. Che provoca la fuga delle popolazioni civili  Nel nord del vicino Nigeria, negli ultimi mesi quasi 700 bambini sono morti di fame. 31 milioni di persone, secondo il Pam, subiscono “severa malnutrizione”. Diecimila cristiani, secondo Christian Global Relief, sono stati uccisi negli ultimi due anni da Boko Haram e da altri gruppi terroristici jihadisti. Ma l’antisemitismo radicato da duemila anni in fondo ad ognuno di noi non può accusare “gli ebrei” e Israele. E nessuno scende in piazza denunciare “un genocidio”.

RIVERA DE GAZA, EMIRATO DE HEBRON… LA NUEVA PALESTINA VERSION TRUMP, SOBRE LAS CENIZAS DE HAMÁS. MUEREN DE HAMBRE EN NIGERIA 700 NINOS. A NADIE IMPORTA

7/9/25 – Queda un pequeño margen para la paz, o al menos para una tregua armada en la guerra de Gaza. Si Hamás no cede rápidamente liberando a la decena de rehenes que aún siguen con vida (de un total de 45), Palestina, o lo que queda de ella, podría cambiar rápidamente de aspecto. La conquista en curso de la ciudad de Gaza por parte de Israel podría ser el primer paso hacia la realización del plan «Riviera de Gaza» presentado hace seis meses por Donald Trump y su entonces aliado (hoy enemigo) Elon Musk. Trasladar a otra parte a la población palestina de Gaza, contaminada por 20 años de dictadura y lavado de cerebro de Hamás. Y construir en la Franja un paraíso turístico y un polo de alta tecnología. Durante al menos 10 años bajo administración estadounidense. 

Paralelamente, gana terreno en Israel la idea de un control directo de Cisjordania, o de una  anexión, en respuesta al reconocimiento en la ONU de un «Estado» palestino por parte de varios países europeos, entre ellos Francia, Reino Unido o España. Lo que supondría una «amenaza existencial» para Israel. Además de una medida sin sentido, promovida por un Macron humillado en su país, que busca visibilidad en el ámbito internacional. Solo el 15 % de los franceses todavía lo apoya y el 70 % quiere que se vaya.  Territorialmente, el Estado palestino ya no existe. Cisjordania es ahora un trozo de gruyere, devorado por los colonos. Gaza está destruida. Y, de todos modos, si existiera, un Estado palestino estaría gobernado por Hamás. Es decir, por la versión palestina del ISIS sirio.

El Gobierno de Jerusalén también está desempolvando el viejo plan de los «emiratos palestinos», formulado en los años 80. El proyecto, propuesto de nuevo por el ministro de Economía, Nir Barkat, prevé el desmantelamiento de la débil, corrupta y al borde de la quiebra (los funcionarios han recibido ahora el 50 % de los salarios de junio) Autoridad Palestina del anciano presidente Abu Mazen (89 años). Y la creación de «emiratos» autónomos, gobernados por los jefes tribales locales, alrededor de las ocho principales ciudades palestinas. El territorio rural entre los ‘emiratos’ sería anexionado por Israel. Sus habitantes podrían convertirse en ciudadanos israelíes. Sin alterar por ahora el equilibrio religioso/demográfico del Estado judío.

Barkat propone crear en Hebrón, la ciudad de los Patriarcas, santa para judíos y musulmanes, al este de Jerusalén, el primer Emirato. Ya se están manteniendo contactos con el poderoso jefe de clan Wadii al-Jaabari. Este, junto con otros cuatro jefes de clan, ha escrito a Netanyahu apoyando el proyecto. Prometiendo que el Emirato de Hebrón reconocerá el Estado judío de Israel y se adherirá a los Acuerdos de Paz de Abraham firmados con varios Estados árabes. A cambio, Israel construiría en Hebrón una gran zona industrial que podría dar trabajo a decenas de miles de palestinos. Por supuesto, el plan Barkat, al igual que el de la Riviera de Gaza, ha provocado una oleada de protestas entre los partidos y movimientos palestinos, y en el mundo árabe.  Pero los dos proyectos podrían seguir adelante. Entre mil dificultades. Graciasal apoyo de Trump. El solo que cuenta por Israel. 

En Gaza, ahora casi destruida, la primera dificultad major es qué hacer con los dos millones de habitantes palestinos. La mayoría se ve obligada a sobrevivir en condiciones muy precarias en campamentos expuestos a las bombas israelis y a las represalias de Hamás.  Según el Washington Post, el plan que se está preparando en la Casa Blanca prevé incentivos económicos para los palestinos que acepten marcharse. En teoría, por un periodo limitado (después podrían volver, siempre en teoría…). Hacia zonas protegidas en la Franja. O al extranjero. Pero no está claro dónde. Los países árabes, generosos en palabras con sus «hermanos» palestinos, ni siquiera quieren oír hablar de acoger a decenas o cientos de miles de habitantes de Gaza, adoctrinados desde hace 20 años, desde la guardería, por Hamás en la violencia y el odio hacia los judíos. No es casualidad que, desde el comienzo de la guerra, Egipto haya mantenido cerrada la frontera con Gaza. De donde podrían haber salido decenas de miles de civiles para escapar de las bombas israelíes, el hambre y la violencia de Hamás.

El plan estadounidense no descarta negociar con algunos países africanos (como Sudán del Sur) para que den refugio a los civiles de Gaza. Pero no son zonas tranquilas. Gran parte de África central y septentrional sufre la violencia y las masacres del terrorismo yihadista. Esto provoca la huida de la población civil. En la vecina Nigeria en los últimos meses han muerto de hambre casi 700 niños. Según el PMA 31 millones de personas sufren «grave desnutrición». Diez mil cristianos han sido asesinados por los terrorista de Boko Haram y de otros grupos yihadistas. Pero el antisemitismo arraigado desde hace dos mil años en el fondo de cada uno de nosotros aqui no puede acusar a «los judíos» e Israel. Asi que nadie sale a la calle a denunciar «un genocidio».

EL TEOREMA DE GOEBBELS Y LAS GUERRAS EN LA ERA DEL IDIOTA DIGITAL

27/8/25 – «Repite una mentira cien, mil, un millón de veces, y se convertirá en verdad», aseguraba Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Adolf Hitler y padre de la desinformación moderna. Algo parecido ya decía Niccolò Machiavelli cuatro siglos antes. «Repita, señor, las mentiras una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete veces y verá cómo se ilumina el rostro de sus oyentes, porque les parecerá una verdad luminosa». Pues bien, la lección de Maquiavelo y el teorema de Goebbels explican por qué el mundo de hoy se ha vuelto loco. Las dos grandes guerras del momento —si hacemos abstracción de la docena de masacres que se están produciendo en África a manos del terrorismo yihadista, las perpetradas contra la población civil de Haití o el genocidio, este sí real, de la mitad de la población del califato de Afganistán, las mujeres, a las que se les niega la dignidad de ser humanas, pero que, de todos modos, no interesan a nadie— les dan toda la razón.

Josep Goebbels

Ciertamente, hoy en día el lavado de cerebro es más fácil que nunca. Estamos en la era del idiota digital lobotomizado por la televisión a las órdenes de influencers y redes sociales. Con un coeficiente intelectual que lleva 40 años cayendo en picado. Cuando Joseph G. destilaba propaganda y antisemitismo en los cerebros cómplices de los alemanes, el mundo tenía verdaderos líderes que luchaban por sus pueblos. Para bien. O para mal. De Hitler a Mussolini. De Churchill a Stalin, De Gaulle o Roosevelt. Gigantes. Pero hoy en día Europa está gobernada por enanos políticos. Que juegan a la guerra con la piel y el dinero de sus pueblos. Y la  propaganda/desinformación ha tomado el poder.

EL CUENTO DE UCRANIA – Desde hace tres años, nuestra vida está suspendida en la mentira de Ucrania, «repetida cien, mil, un millón de veces». Hasta parecer para muchos «una verdad». a Que Putin es «el agresor». Que en Ucrania están en juego la libertad y la democracia. Que Occidente debe alinearse con Kiev regalando armas y miles de millones a Zelensky. Esto es lo que lleva diciendo desde hace tres años la propaganda de un Occidente que ha vuelto a los impulsos de una Guerra Fría antisoviética que parecía haber muerto con la URSS.

Este blog ya ha demostrado en varias ocasiones que todo eso es falso. Putin ha sido provocado a la guerra. Para evitar que Ucrania entre en la OTAN. Después de que Occidente traicionara 17 veces el compromiso adquirido hace 30 años con Gorbachov de no expandir su pacto militar hacia las fronteras rusas. En cambio, se ha ampliado hacia el este hasta 17 veces. Y estaba a punto de apuntar misiles hacia Moscú desde la frontera ucraniana, a 450 km. Por una provocación similar, la instalación de misiles atómicos soviéticos R12 en Cuba, a 450 km de Miami, el presidente estadounidense Kennedy estaba dispuesto a desencadenar una guerra nuclear. Afortunadamente, Moscú dio un paso atrás y los retiró. En cambio, hace tres años, Estados Unidos y la OTAN no dieron ningún paso atrás, provocando a Rusia a la guerra para defenderse. Por no hablar de las masacres y la violencia continua desde 2014 contra los habitantes rusos de Donbás por parte del régimen de Zelenski, el más corrupto y antidemocrático de Europa. Tras abolir los partidos y periódicos de la oposición, ahora ha desmantelado las dos autoridades independientes anticorrupción. Transparency International otorga a Ucrania una puntuación de 35/100, situándola en el puesto 105 de 180 entre los países más corruptos. Un nivel muy alto para un país que recibe cientos de miles de millones en ayudas sin ningún control. Pero a ningún gobierno europeo le preocupa.

Los europeos no están «defendiendo la democracia ucraniana» en sí, porque la democracia en Kiev está hoy suspendida. «Cien, mil, un millón de mentiras»… La llegada de Trump ha cambiado las reglas del juego y ha destruido la retórica belicista de su predecesor Biden y de los líderes europeos. Trump habla con Putin y reconoce sus razones. Llegará a la paz. Pero los europeos se atrincheran con Macron en una lógica belicista y de apoyo al régimen de Zelensky. Sin embargo, el testosterónico presidente francés ha sido invitado por el viceprimer ministro italiano Salvini a «ponerse el casco e ir él a hacer la guerra a Rusia». Y se le ha invitado a dejar de disparar «macronadas».

«GENOCIDIO» ANTISEMITA – «Mil, un millón de mentiras» también sobre la crisis de Gaza. Con el bulo del «genocidio». Lanzado el año pasado desde Sudáfrica. Desde entonces repetida, proclamada «un millón» de veces, hasta parecer cierta.   En Gaza se está librando una guerra muy dura y sangrienta, provocada por las masacres de Hamás el 7 de octubre. Israel se fundó en 1948 tras el genocidio de los judíos (esto es cierto) bajo Hitler (6 millones de muertos). Con el juramento colectivo de que nadie podría destruirlo. Para garantizar un refugio seguro a todos los judíos. Israel ha sido atacado cuatro veces (1948, 1956, 1967, 1973) por todos sus vecinos árabes. Que querían destruirlo. Pero siempre ha ganado, defendiéndose para sobrevivir. Luego fue atacado regularmente por grupos armados palestinos, principalmente por Hamás, el «ISIS de Gaza», que también quiere destruirlo. Ahora Israel debe destruir a Hamás, que se esconde detrás de los civiles, para sobrevivir.

Los 60 000 muertos de Gaza, según las cifras no verificadas de Hamás, no constituyen un «genocidio».  Aproximadamente la mitad, segun Israel, son miembros armados de Hamás muertos en combate. La otra mitad son víctimas inocentes de un conflicto provocado por Hamás, que es el responsable.  La Convención de la ONU de 1948 define el genocidio como «actos cometidos con la intención de destruir» a un pueblo. Como hicieron los nazis con los judíos, los turcos con los armenios, los tutsis con los hutus en Ruanda. Con millones de muertos. Y, sobre todo, con la «intención» de borrar del mapa a todo un pueblo. Si Israel, potencia nuclear, tuviera la intención de destruir al pueblo palestino, ¡podría hacerlo en 5 minutos! 

Pero la mentira del «genocidio» en Gaza ha calado en todo el mundo. Nadie ha hablado de genocidio por el millón de civiles muertos en la guerra desatada por Estados Unidos en Irak. Con otra mentira: la de las armas de destrucción masiva (que nunca existieron) de Sadam Husein… Pero Israel, como es bien sabido, tiene como pasatiempo favorito matar mujeres y niños ya desde el desayuno. Sin motivo alguno. Lógico: ¡son judíos! La guerra de Gaza ha resucitado y desinhibido el antiguo y vulgar bacilo del antisemitismo escondido en cada uno de nosotros. Que afecta a la sociedad judeocristiana desde hace 2000 años. ¡Los asesinos de Cristo! La bestia inmunda vuelve a levantar la cabeza. Y muchos miran una vez más, como cuando Hitler quemaba a los judíos en los hornos crematorios, hacia otro lado.