STUPRI A MIGLIAIA, MASSACRI, TORTURE: GLI ORRORI GIA’ DIMENTICATI DEI PADRINI DI HAMAS

 23/10/24 – Sono passati 10 anni, ma già il mondo ha dimenticato gli orrori, i massacri, le torture, lo stupro di migliaia di donne ridotte poi a schiave sessuali, degli islamo-nazisti dell’Isis in Siria e Iraq. Non se li ricordano chiaramente le masse del progressismo politicamente corretto occidentale, che scendono in piazza inneggiando ad Hamas, allievo nelle atrocità dei fratelli sunniti dell’Isis. Un anno fa, il 7 ottobre, migliaia di uomini di Hamas hanno invaso il sud di Israele, seguiti da centinaia di civili di Gaza. Hanno massacrato, torturato, mutilato centinaia civili inermi, stuprato le donne, colpevoli solo di essere ebrei e di avere avuto la sfortuna di trovarsi sul loro cammino. Quel giorno.Hamas ha cessato di essere un movimento politico armato, per diventare l’Isis palestinese.

Prigioniere ebree di Hamas

Dopo 10 anni un processo finalmente a Parigi contro un jihadista francese, Sabri Essid, accusato di avere partecipato agli orrori dello Stato Islamico in Siria, obbliga almeno la Francia a ricordare. Fra i numerosi documenti sequestrati ai capi dell’Isis dai guerriglieri curdi siriani e sciiti libanesi – che con l’Iran e la Russia hanno impedito che la Siria diventasse come l’Afghanistan un califfato islamico – ce ne sono di agghiaccianti. Come una nota che formalizza, come se si trattasse di bestiame, “prezzi e modo d’impiego delle schiave islamiche”. Il documento fissa le fascie di prezzo delle migliaia di donne catturate, soprattutto della minoranza politeista curda degli  Yazidi, considerati “adoratori di Satana” dall’Isis. Donne e bambine venivano messe in vendita accanto alle armi, agli esplosivi, alle cinture imbottite di mitraglia dei kamikaze. “Si vendevano anche  bambine, di preferenza vergini, fra 7 e 16 anni” ricorda, intervistato da France Télévision,  Bazhad Faran, che da dieci anni cerca di salvare le Yazidi ancora nelle mani dei terroristi islamici. Le bambine, spiega, costavano fra 7.000 e 14.000 dollari. I soldi non mancavano agli aguzzini dell’Isis, finanziati e armati dalle potenze sunnite, la Turchia, il Qatar,  l’Arabia Saudita, per rovesciare lo sciita alevita Assad.

Fawzia, quando venne sequestrata dall’Isis

Oltre 3.000 donne e bambine Yezidi sono state catturate nella zona del Monte Sinjar, violentate, usate come schiave sessuali. Secondo l’Organizzazione Mondiale delle Migrazioni, 1.277 Yazidi nel 2023 sono sempre nelle mani dei loro aguzzini. Nelle aree ancora controllate dall’Isis in Siria e Iraq, in Turchia, a Gaza, dove questo.mese l’esercito israeliano ha liberato una di loro. Fawzia Amin Sido oggi ha 21 anni. Era stata catturata nel 2014 dall’Isis, quando aveva 11 anni. È stata ripetutamente violentata, e venduta a uomini diversi.  Ha raccontato di essere stata costretta con altre Yazidi a Tal Afar qualche giorno dopo la cattura, a mangiare la carne dei loro bebé. La famiglia del suo ultimo aguzzino, un terrorista palestinese affiliato a Hamas e all’Isis, che è stata costretta a sposare e da cui ha avuto due fiigli, dopo la morte dell’uomo in Siria l’ha portata a Gaza. Con documenti falsi, passando dalla Turchia, come molti terroristi islamici. Nella Striscia continuava ad essere schiava sessuale e domestica del fratello del ‘marito’ e a lavorare in un ospedale  usato come base da Hamas.

In Siria e Irak, gli uomini dell’Isis si scambiavano le foto delle donne e delle bambine catturate, racconta Faran. “Il loro unico obiettivo era di violentare e maltrattarle”. E i ragazzini già a 7 anni erano costretti a combattere per i jihadisti. I tribunali islamici del ‘califfato’ rilasciavano contratti di vendita e atti di proprietà che autorizzavano i ‘padroni’ delle schiave a fare di loro ciò che volevano. Seguendo le norme fissate dall’Isis nell’opuscolo “I quindici comandamenti per fornicare con le prigioniere”. I giudici islamici autorizzavano lo stupro delle bambine dai nove anni in su, ma in teoria proibivano – bontà loro – di violentare le donne incinte. Nessuno però rispettava queste regole.

Ancora oggi probabilmente ci sono schiave Yazidi a Gaza,nelle mani di Hamas. Accanto alle donne ebree sequestrate e violentate il 7 ottobre 2023 nel Sud di Israele. Anche loro dimenticate. I due gruppi terroristici, dice Fawzia, usano gli stessi metodi brutali, disumani. “Non c’è differenza fra di loro”.

ISRAEL, UCRANIA, LA VICTORIA DE LOS MALOS,  CONTRA LA HUMANA  ESTUPIDIDAD

16/10/24 – Todos los amantes de la libertad y los derechos humanos en Occidente deberían alegrarse. Israel finalmente ha matado a Yahya Sinwar, uno de los líderes terroristas más despiadados de la nebulosa yihadista islámica.

El líder de Hamás, instigador de las atrocidades del 7 de octubre de 2023 – asesinatos, torturas, violaciónes de cientos de civiles israelíes indefensos- murió ayer en el bombardeo de un edificio en Rafah, en el sur de Gaza, en el que se escondía con otros dos terroristas del grupo islámico.

Para Israel es una victoria rotunda. La eliminación del “enemigo número uno” ayuda al país a sanar el trauma nacional sufrido el 7 de octubre. Podría haber asestado un duro golpe a la moral del grupo terrorista palestino y contribuir al cese de las hostilidades en Gaza.

Yahya Sinwar

El Estado judío, única democracia occidental auténtica en Oriente Medio (criticada por el progresismo políticamente correcto en Europa, que confunde la defensa de los civiles palestinos con la de un grupo terrorista yihadista que utiliza a los civiles como escudos humanos) está ganando su guerra por la supervivencia. Ya ha eliminado al anterior número 1 de Hamás, Ismail Haniyé, en Teherán. En Beirut mató al líder supremo de Hezbollah, Hassan Nasrallah, y a los 20 miembros de la dirección del movimiento chiita, que como Hamás quiere destruir a Israel y a todos los judíos. 

El Estado judío está luchando por su supervivencia. Exitosamente. Diezmó las fuerzas de Hamás en Gaza. Está alejando de su frontera con el Líbano a los milicianos de Hezbolá, que desde hace dos años, sin provocación, bombardean cada dia ciudades y pueblos del norte de Israel: 60.000 desplazados. Hamás y Hezbolá, escondidos detrás de civiles palestinos y libaneses, dispararon más de 15.000 misiles y drones contra ciudades israelíes.

Con la ayuda de Estados Unidos, Jerusalén está reduciendo la influencia de Irán en la región, debilitando o destruyendo a sus aliados chiítas en el Líbano y a sus aliados suníes en Gaza.

Y da una lección de coraje y determinación al resto de Occidente, por debilidad o falta de un liderazgo político inteligente incapaz de contener el crecimiento del yihadismo en Oriente Medio y África. Como lo demuestran la huida el rabo entre las piernas de la OTAN en Afganistán, abandonado a los fanáticos talibanes asesinos de la libertad, y la desastrosa campaña en Siria, que hoy sería un califato islámico en manos de los carniceros del ISIS sin la intervención de Rusia e Irán.

Vivo, en huida, muerto…

Desde Europa llegan muchas advertencias de Poncio Pilato. Siguiendo el ejemplo del francés Emanuel Macron, que después de haber propuesto hacer la guerra a Rusia, la primera potencia nuclear del planeta, enviando tropas a Ucrania, ahora critica a Israel por defenderse de los ataques de Hezbollah. Cuando en realidad el Estado judío está haciendo cumplir la resolución de la ONU que impone la desmilitarización de la zona de amortiguamiento en el Líbano a lo largo de la frontera. Una resolución que los 10.000 soldados de la ONU del Finul nunca han echo respectar a Hezbolà.

Y en Ucrania también son los “malos”, los rusos ahora demonizados en Occidente por la mayoría de los gobiernos y los medios de comunicación, quienes están ganando la guerra. A pesar de los cientos de miles de millones sacados de los bolsillos de los contribuyentes europeos y americanos y entregados a Kiev para prolongar una guerra absurda. Renunciando a construir escuelas, hospitales, carreteras y haciendo que los salarios y las pensiones sean más dignos ante el aumento vertiginoso del coste de la vida provocado precisamente por la guerra.

TRUMP O HARRIS? – El destino de estos dos grandes conflictos podría depender ahora del resultado de las elecciones presidenciales estadounidenses. Trump, que tiene buenas relaciones con el presidente ruso Vladimir Putin. prometió que pondrá fin a la guerra en Ucrania “en 48 horas”. “Rusia nunca ha tenido un presidente más respetado”, dijo, añadiendo que si hubiera sido presidente de Estados Unidos hace dos años, la guerra en Ucrania no habría comenzado. También criticó a Zelensky: “no debería haber dejado que comenzara la guerra”. Trump también parece apoyar más a Israel. Sin embargo, es probable que si Harris gana, la línea de Biden continúe. Lo que nos ha llevado a la peligrosa situación actual

UN AÑO DESPUÉS DE LOS HORRORES DEL 7 DE OCTUBRE ISRAEL LUCHA EN TODOS LOS FRENTES… ¿GANAR O MORIR?

10/06/24 – Es una guerra abierta. Por primera vez desde su creación, tras el genocidio de los judíos en la Alemania nazi, Israel está luchando por sobrevivir. En todos los frentes. En el Líbano contra Hezbolá, en Gaza y Cisjordania contra Hamás, en Yemen contra los Hutíes, en Irak contra las milicias chiítas. Y contra el Irán de los ayatolás y la Siria del aleví Bashar el Assad. Para el Estado judío es ganar o morir. Las masacres perpetradas por Hamás el 7 de octubre de 2023, las horrendas violaciones, torturas y los secuestros, marcaron un punto de inflexión para Israel, creado tras el genocidio nazi de seis millones de judíos. Mientras el mundo miraba para otro lado. Israel fue fundado en la antigua tierra prometida de Palestina para garantizar un refugio seguro a todos los judíos del mundo, después de dos milenios de persecución, autos de fe, humillaciones, masacres. Israel sobrevivió a las guerras convencionales de los Seis Días y del Kipur en 1967 y 1973, provocadas por sus vecinos árabes. Y los ganó. Humillando a Egipto, Siria y Jordania. Pero, no se había enfrentado a la crueldad y el odio mostrados por los miles de milicianos de Hamas y los cientos de civiles palestinos en Gaza, que con ellos han atacado a la población civil del sur de Israel. Matar, violar, mutilar, humillar. Un odio feroz por parte de un movimiento yihadista sunita y sus seguidores, que quieren la destrucción de Israel y de los judíos. El 7 de octubre, Hamas adoptó el desprecio por la humanidad demostrado en Siria e Irak por ISIS. Fue la masacre de judíos más grande y despiadada (1.200 muertos, 240 secuestrados arrastrados a los túneles de Gaza) desde el Holocausto nazi.

Para Israel fue una pesadilla, un trauma nacional. Que por primera vez infundió el miedo a ser destruido. El 7 de octubre desató un ataque concéntrico contra el Estado judío por parte de todos aquellos que, cercanos al archienemigo iraní, quieren su destrucción. Mientras las Idf luchaban en Gaza para erradicar a Hamás, miles de misiles, drones y dispositivos de todo tipo disparados desde el Líbano, Yemen, Irak, Siria e Irán cayeron sobre el estado judio. Israel ahora debe ganar, eliminando a los enemigos que quieren su destrucción, o morir. Después de un año de guerra, el aparato militar de Hamás está, si no destruido, muy reducido. Su líder, Yahya Sinwar, sigue prófugo. Sin embargo, no se descarta que haya muerto en un túnel de Gaza en los bombardeos israelíes de los últimos días. Ahora Tsahal pretende destruir a otro enemigo peligroso, el chií Hezbollah, el aliado mas cercano de Teherán. En dos semanas, Israel eliminó a los 20 comandantes del “partido de Dios”, incluido el líder supremo Nasrallah. Ahora está presionando para retirar a los milicianos a 30 kilómetros de la frontera. Desde donde hasta ahora han lanzado miles de misiles contra las comunidades del norte de Israel (60.000 desplazados), y también hacia Tel Aviv y Jerusalén. Sin su eficaz “cúpula de hierro” antimisiles, hoy habría miles de muertes más en Israel.

Hezbollah es un hueso mucho más difícil de romper que Hamas. También es el gran aliado de Teherán. Juntos, los milicianos chiítas libaneses e iraníes, con el ejército sirio y la ayuda de Rusia, defendieron al aleví (chií) Bashar el Assad e impidieron a victoria en Siria de los islamo-nazis suníes del ISIS. Quien, apoyado por los Hermanos Musulmanes, Turquía y Qatar, quería instaurar la dictadura de un califato islámico en Damasco. Por supuesto, los conflictos fronterizos con Hamás y Hezbolá son sólo la punta del iceberg del lejano enfrentamiento entre Teherán y Jerusalén. La guerra latente por aliados interpuestos de los últimos veinte años ha entrado ahora en una nueva fase, de conflicto directo. Irán ya ha disparado cientos de misiles contra Israel dos veces en los últimos meses. Jerusalen prepara una respuesta, probablemente muy dura. Lo más absurdo es que hasta hace seis años Irán recuperaba relaciones normales con Occidente gracias a los acuerdos nucleares. Sin embargo, fueron rotos por el entonces presidente estadounidense Donald Trump, bajo la presión del mundo sunita. Y Teherán relanzó el programa para construir la bomba atómica (hoy podría fabricar tres) y dio luz verde a sus aliados Hamás y Hezbolá contra Israel. El aislamiento de Rusia deseado por Occidente con la absurda guerra en Ucrania ha aumentado aún más la tensión.

Sin duda, la situación corre un alto riesgo de degenerar en una guerra regional. Mucho dependerá del tamaño de la respuesta de Israel contra Irán, de las posteriores represalias de Teherán. Y de la espiral que podrían desencadenar. Un elemento da esperanzas de una evolución contenida. El odio de los sunitas hacia los chiítas y viceversa. En el ultimo ataque de misiles iranis algunos paises sunitas los han destruidos. El ayatolá Jamenei, el dinosaurio “líder supremo” de Irán, ha lanzado un llamamiento al mundo musulmán para una especie de guerra santa contra Israel. Sin embargo, parece poco probable que las potencias suníes, aparte quizás de la Turquía del sultán Erdogan, salgan al campo contra Israel, junto con sus odiados primos chiítas…

UN ANNO DOPO GLI ORRORI DEL 7 OTTOBRE, ISRAELE LOTTA SU TUTTI I FRONTI! VINCERE O MORIRE?

6/10/24 – È guerra aperta. Per la prima volta dalla sua creazione all’indomani del genocidio degli ebrei nella Germania nazista, Israele lotta per sopravvivere. Su tutti i fronti. In Libano contro Hezbollah, a Gaza e in Cisgiordania contro Hamas, nello Yemen contro gli Houtis, in Iraq contro le milizie sciite. E contro l’Iran degli ayatollah e la Siria dell’alevita Bashar el Assad. Per lo stato ebraico è vincere o morire. Le stragi perpetrate da Hamas il 7 ottobre 2023, gli orrendi stupri, le torture, i sequestri, hanno segnato una svolta per Israele, creato dopo il massacro nazista di sei milioni di ebrei. Mentre il mondo guardava da un’altra parte. Israele è stato fondato nell’antica terra promessa di Palestina per garantire un rifugio sicuro a tutti gli ebrei del mondo, dopo due millenni di persecuzioni, autodafé, umiliazioni, eccidi.

Israele ha superato le guerre convenzionali dei Sei Giorni e del Kippour nel 1967 e nel 1973, provocate dai suoi vicini arabi. E le ha vinte. Sconfiggendo e umiliando Egitto, Siria, Giordania. Ma allora non era stato confrontato con la crudeltà e con l’odio mostrato dalle migliaia di miliziani di Hamas e dalle centinaia di civili palestinesi di Gaza che con loro si erano scagliati contro la popolazione civile del sud di Israele. Uccidendo, violentando, mutilando, torturando. Un odio feroce da parte di un movimento jihadista sunnita e dei suoi seguaci, che vogliono la distruzione di Israele e degli ebrei. Il 7 ottobre Hamase ha adottato lo sprezzo dell’umanità dimostrato in Siria e Iraq dall’Isis. È stata la più grande e spietata strage di ebrei – 1.200 morti, 240 rapiti trascinati nei tunnel di Gaza – dall’Olocausto nazista.

Per Israele è stato un incubo, un trauma nazionale. Che ha per la prima volta instillato il timore di poter essere distrutto. Il 7 ottobre ha scatenato un attacco concentrico contro lo stato ebraico di tutti coloro che, vicini all’arcinemico iraniano, vogliono la sua distruzione. Mentre l’Idf combatteva a Gaza per sradicare Hamas, su Israele sono caduti migliaia di missili, droni, ordigni di ogni tipo sparati dal Libano, dallo Yemen, dall’Iraq, dalla Siria, dall’Iran. Israele ormai deve vincere, eliminando i nemici che vogliono la sua distruzione, o morire. Dopo un anno di guerra l’apparato militare di Hamas è, se non distrutto, molto ridimensionato. Rimane a piede libero il suo capo Yahya Sinwar. Non è escluso però sia stato ucciso in un tunnel a Gaza dai bombardamenti israeliani degli ultimi giorni. Ora Tsahal punta a distruggere un altro pericoloso nemico, l’Hezbollah sciita, stretto alleato di Teheran. In due settimane Israele ha eliminato tutti i 20  comandanti del ‘partito di Dio’, compreso il capo supremo Nasrallah. Ora spinge per allontanare i miliziani a 30 km dalla frontiera. Da dove finora hanno lanciato migliaia di missili contro le comunità del nord di Israele (60.000 sfollati), ma anche verso Tel Aviv e Gerusalemme. Senza la sua efficace ‘cupola dI ferro’ anti missili, in Israele ci sarebbero oggi altre migliaia di morti.

Hezbollah è un osso ben più duro di Hamas. È anche l’alleato più vicino di Teheran. Insieme, i miliziani sciiti libanesi e iraniani, con l’esercito siriano, e l’aiuto della Russia, hanno difeso l’alevita (sciita) Bashar el Assad e impedito una vittoria in Siria degli islamo-nazisti sunniti dell’Isis. Che appoggiati dai Fratelli Musulmani, da Turchia e Qatar, volevano istituire a Damasco la dittatura di un califfato islamico. Certo, i conflitti di frontiera con Hamas e Hezbollah sono solo la punta dell’iceberg dello scontro a distanza fra Teheran e Gerusalemme. La guerra latente per alleati interposti degli ultimi vent’anni è entrata ora in una nuova fase, di conflitto diretto. L’Iran ha sparato già due volte negli ultimi mesi centinaia di missili contro Israele. Che prepara una risposta, probabilmente molto dura. La cosa più assurda è che fino a sei anni fa l’Iran stava recuperando rapporti normali con l’Occidente grazie agli accordi sul nucleare. Rotti però dall’allora presidente Usa Donald Trump, su pressione del mondo sunnita. Cosi Teheran ha rilanciato Il programma per la realizzazione della bomba atomica (sarebbe in grado di fabbricarne tre) e ridato via libera ai suoi alleati Hamas e Hezbollah contro Israele. L’isolamento della Russia voluto dall’Occidente con l’assurda guerra di Ucraina ha alzato ulteriormente la tensione.

La situazione certo è ad alto rischio di degenerare in guerra regionale. Molto dipenderà dalla dimensione della risposta di Israele contro l’Iran, della successiva ritorsione di Teheran. E dalla spirale che potrebbero innescare. Un elemento fa sperare in una evoluzione contenuta. L’odio dei sunniti verso gli sciiti, e viceversa. L’ayatollah Khamenei, dinosauro ‘guida suprema’ iraniana, ha lanciato un appello, per una specie di guerra santa contro Israele, al mondo musulmano.  Sembra tuttavia poco probabile che le potenze sunnite, a parte forse la Turchia del sultano Erdogan, scendano in campo contro Israele, al fianco degli odiati cugini sciiti…

Pedro Sanchez, Maduro, Salvini, Erdogan, giustizia politica? Presto, magistrati robot imparziali! 

18/9/24 – Giudici contro. Contro il governo, in Italia, le opposizioni in Venezuela o in Turchia, in difesa del potere nella Spagna post-franchista. La dea bendata si toglie la benda per intervenire nella politica. Una deriva che, con gradi molto diversi di intensità, colpisce paesi come Spagna, Venezuela, Italia, Turchia. Non solo le dittature.  E se la soluzione del problema venisse dalla Intelligenza Artificiale Evolutiva? Una Giustizia dei Robot intelligenti di ultimissima generazione, fra 20/30 anni, capace di vera imparzialità, immune da corruzione, derive politiche. Insomma di cui gli umani possano fidarsi.

(La Giustizia, caricatura P. Moreno)

Il Venezuela del caudillo Nicolás Maduro, è un chiaro esempio di una giustizia agli ordini del potere. Dopo le ultime presidenziali vinte dal candidato dell’opposizione Edmundo Gonzlez i magistrati si sono scatenati contro chi denunciava il furto del voto. Arresti di massa, violenze, repressione, sotto la ‘legalità’ di un apparato giudiziario di regime. González ha dovuto fuggire in Spagna per evitare il carcere. Per ritorsione la giustizia di regime ha fatto arrestare due turisti spagnoli, accusati di essere agenti dei servizi segreti di Madrid. La Turchia è un altro esempio di una giustizia agli ordini di un potere autoritario. Quello del ‘sultano’ Erdogan, da 25 anni inamovibile premier/presidente islamico del paese. Molti magistrati sono diventati il braccio armato delle epurazioni volute da Erdogan dopo il golpe da operetta del 2016, pretesto per lanciare una epurazione politica su larga scala. Togliendo di mezzo 4.500 dei 14.500 giudici e procuratori turchi, rimossi, incriminati, arrestati. “Ogni altra atrocità e forma di oppressione è stata resa possibile grazie alla scelleratamente astuta mossa di epurare il potere giudiziario”, accusa l’ex-magistrato Yavud Sydin.  Sono finiti in manette anche centinaia di giornalisti, dirigenti politici,  sindaci, , avvocati, universitari. Oltre a 30 mila funzionari e militari. La Nato, di cui la Turchia fa parte, e l’Europa hanno guardato da un’altra parte. 

(caricatura, le purghe di Erdogan dopo il golpe)

La deriva di una giustizia politicizzata non è una esclusiva dei regimi autoritari. In Italia, negli ultimi 30 anni giudici di sinistra hanno smantellato con ‘Tangentopoli’ il potere democristiano-socialista che aveva governato il paese dalla fine della guerra. Poi si sono accaniti sul nuovo leader del centro destra Silvio Berlusconi. Ora nel mirino c’è il capo della Lega e vicepremier Matteo Salvini, allora ministro degli interni, per avere impedito nel 2019 come prevedeva la legge lo sbarco di 147 migranti a bordo della nave dell’ong di Barcellona Open Arms. I pm di Palermo chiedono che venga condannato a sei anni di carcere per “sequestro di persona”. Una condanna di Salvini potrebbe fare cadere il governo di centro destra della premier Meloni. 

(Sanhez e la moglie Begonia Gomez, caricatura Garcia Moran)

In Spagna le derive di una giustizia post franchista, in difesa del potere centrale, hanno fatto finire in carcete per due anni i ministri del Governo indipendentista catalano che nel 2017 aveva convocato un referendum sull’indipendenza. Ora parte della magistratura rifiuta di applicare la legge di amnistia degli indipendentisti incriminati nel 2017, formalmente approvata dal parlamento di Madrid. Mentre il premier socialista Pedro Sanchez beneficia di una difesa a oltranza di procura e avvocatura dello stato contro un giudice ostinato – di cui chiedono la ricusazione – nella vicenda privata che vede imputati per presunto traffico di influenza e corruzione sua moglie e suo fratello.  Insomma la giustizia degli uomini sembra sempre più vulnerabile a difetti e fragilità umani: parzialità, obbedienza al potere, senso di onnipotenza, interessi privati. L’esplosione della Intelligenza Artificiale ci avvia sembra, fra 20/30 anni, verso un mondo dominato dai robot super intelligenti e evolutivi. Per l’imparzialità della giustizia potrebbe non essere un male.

Pedro Sánchez, Maduro, Salvini, Erdogan, ¿justicia política? ¡Rapido por favor, jueces robot imparciales!

15/09/24 – Jueces contra. Contra el gobierno, en Italia, la oposición en Venezuela o Turquía, en defensa del poder en la España posfranquista. La diosa con los ojos vendados se quita la venda para intervenir en la política. Una deriva que, con muy distintos grados de intensidad, afecta paises como España, Venezuela, Italia y Türkiye. No solo dictaduras. ¿Y si la solución al problema viniera de la mano de la Inteligencia Artificial? Una Justicia de última generación de los robots inteligentes, en 10/20 años. Capaz paz de una verdadera imparcialidad, inmune a la corrupción y a la deriva política. Una justicia en la que los humanos puedan confiar.

Venezuela del caudillo Nicolás Maduro es un claro ejemplo de justicia a las órdenes del poder. Después de las últimas elecciones presidenciales ganadas por el candidato opositor Edmundo González los magistrados arremetieron contra quienes denunciaban el robo del voto. Detenciones masivas, violencia, represión, bajo la ‘legalidad’ del aparato judicial del régimen. González tuvo que huir a España para evitar la cárcel. En represalia, la justicia del régimen detuvo a dos turistas españoles, acusados de querer matar Maduro. 

(caricatura Paresh, Erdogan y el golpe)

Turquía es otro ejemplo de justicia bajo las órdenes de un poder autoritario. El ‘sultán’ Erdogan, inamovible primer ministro/presidente islámico suní del país durante 25 años. Muchos magistrados se han convertido en el brazo armado de las purgas ordenadas por Erdogan tras el golpe de opereta de 2016. Pretexto para lanzar una represion política a gran escala. Con la destitucion de 4.500 de los 14.500 jueces y fiscales turcos, despedidos, acusados,  detenidos. “Todas las demás atrocidades y formas de opresión fueron posibles gracias a la perversa y astuta medida de purgar el poder judicial” acusa el ex magistrado Yavud Sydin. Cientos de periodistas, dirigentes políticos, alcaldes, abogados, profesores universitarios también acabaron esposados. Además de 30 mil funcionarios y soldados. La OTAN, de la que Turquía es miembro, y Europa miraron para otro lado.

(La Justicia, caricatura P. Moran)

La tendencia hacia la justicia politizada no es exclusiva de los regímenes autoritarios. En Italia durante los últimos 30 años jueces de izquierda han desmantelado con ‘Tangentopoli’ el poder cristiano-demócrata/ socialista que había gobernado el país desde el final de la guerra. Luego se volvieron contra el nuevo líder del centro derecha Silvio Berlusconi. Ahora el jefe de la Liga y viceprimer ministro Matteo Salvini, entonces ministro del Interior, está siendo criticado por haber impedido en 2019 el desembarco de 147 inmigrantes a bordo del barco de la ONG barcelonesa Open Arms, como exigia la ley. La fiscalía de Palermo pide que se le condene a seis años de prisión por “secuestro”. Una condena de Salvini podría derribar el gobierno de centroderecha del primer ministro Meloni.

En España, las derivas de una justicia posfranquista – en defensa del poder central – han llevado  en prison por dos años, a los ministros del gobierno independentista catalan que en 2017 había convocado un referéndum sobre la independencia. Y ahora una parte del poder judicial se niega a aplicar la ley de amnistía para los independentistas acusados en 2017, aprobada formalmente por el Parlamento de Madrid. Mientras que el presidente socialista Pedro Sánchez se beneficia de una defensa total por parte de la fiscalía y los abogados del Estado contra un juez obstinado – cuya recusación piden- en el asunto privado en el que se acusa a su esposa y a su hermano de presunto tráfico de influencias y corrupción.

(caricatura Garcia Moran, Pedro Sanchez y su esposa Begona Gomez)

En resumen, la justicia humana parece cada vez más vulnerable a los defectos y fragilidades humanas: parcialidad, vulnerabilidad al poder, sentido de omnipotencia, intereses privados. La explosión de la Inteligencia Artificial podria conducirnos, dentro quizas  20 o 30 años, hacia un mundo dominado por robots superinteligentes y evolutivos. Para la imparcialidad de la justicia esto podría no ser algo malo.

OBSESIÓN DE ESTADOS UNIDOS, VENGANZA DE TRUMP. CUBA EN EL HAMBRE, ¿RIESGO DE GENOCIDIO?

1/2/26 – La captura de Maduro en Venezuela fue una operación quirúrgica. En Cuba, las cosas pueden ir mucho peor. «The Donald» Trump ha decidido estrangular al régimen castrista. Y hacer pagar a los 11 millones de cubanos la venganza de Estados Unidos tras 67 años de humillaciones. ¡Un país comunista a las puertas de casa, a un tiro de piedra (160 km) de Miami! Trump ahora quiere poner de rodillas a los irreductibles cubanos, ya castigados desde 1962 por el rígido embargo estadounidense. El más largo y severo sufrido por un país independiente en la historia moderna. 

En la isla ya escasean energía —con apagones de 10/20 horas al día—, alimentos, productos de primera necesidad. Efecto del embargo, agravado por la incompetencia y la mala gestión  del gobierno poscastrista.  Ahora Trump ha decidido bloquear completamente el suministro de petróleo a la isla. Ha impuesto la suspensión de las ventas de crudo de Venezuela, tras la caída de Maduro. Amenaza con sanciones a México, último proveedor de petróleo. Ha aprobado un decreto que define a Cuba como un peligro para Estados Unidos y prevé fuertes aranceles para  quien abastezca a La Habana. Racionando las reservas hasta la última gota, Cuba  podria resistir dos o tres semanas. Después, todo se detendrá. Transporte, turismo, producción agrícola e industrial, servicios, escuelas, hospitales, atención a personas mayores y niños. Trump también ha bloqueado las remesas de los emigrantes cubanos en Estados Unidos, una de las principales fuentes de supervivencia para las familias que se han quedado en la isla.

El país corre el riesgo de hundirse en una grave crisis humanitaria. Trump quiere un «genocidio», acusa el presidente cubano Miguel Díaz-Canel. Por ahora, nadie parece querer ayudar a la isla rebelde. China y Rusia han condenado las medidas —«inhumanas», según Pekín— decididas por Trump. Pero desde hace 30 días no llega ni una gota de petróleo. Las consideraciones éticas y humanitarias no parecen frenar al testosterónico presidente estadounidense,  autoproclamado nuevo amo del planeta… A Trump le resulta fácil criticar el régimen comunista de La Habana. Al igual que el de los mulás en Teherán. Pero olvida que fue él, en su primer mandato en la Casa Blanca en 2017, quien bloqueó la normalización de las relaciones con Cuba decidida por Barak Obama, que había iniciado una liberalización económica y política de la isla. Trump detuvo los vuelos y el turismo, y volvió a endurecer el embargo. Como, siempre, en 2017, rompió los acuerdos nucleares con  Irán, empujando a Teherán a volver a apoyar el terrorismo islámico, en particular a Hamás en Gaza.

La obsesión anticastrista de Trump se ve alimentada por las presiones de la inmigración cubana en  Florida, muy influyente en el Partido Republicano. Representada por el secretario de Estado Marco Rubio. Circulan ya llamamientos y peticiones, con miles de firmas, que piden la anexión de Cuba a los EE.UU. como 51º estado (¿Groenlandia sería el 52º…?). Y proponen a Rubio como nuevo presidente de una «Cuba Libre». Olvidando que la isla, antes de la revolución de 1959 de los «barbudos» de Fidel Castro y el Che Guevara, estaba en manos del dictador Fulgencio Batista y de la mafia italoamericana.  Tras el fallido intento de la CIA de derrocar a Castro con el desembarco en la Bahía de Cochinos, el presidente Kennedy decretó el bloqueo de Cuba. Lo que llevó a La Habana, para sobrevivir, a los brazos de la URSS.

Tras 67 años de humillaciones abrasadoras, la América de Trump está ahora cerca de la venganza. ¿A costa de un «genocidio»? Sin embargo, quién sabe por qué, no hay noticias de «flotillas» humanitarias y progresistas rumbo al Caribe. Para salvar del hambre a millones de cubanos. Ni de denuncias contra Trump ante la Corte Penal Internacional. Pero, es cierto, los israelíes y los judíos no tienen nada que ver aquí…

L’OSSESSIONE DI AMERICA, LA VENDETTA DI TRUMP. CUBA ALLA FAME, RISCHIA GENOCIDIO?

1/2/26 – La cattura di Maduro in Venezuela è stata una operazione chirurgica. A Cuba le cose rischiano di andare molto peggio. ‘The Donald’ Trump ha deciso di strangolare il regime castrista. E di fare pagare agli 11 nilioni di cubani la vendetta dell’America, dopo 66 anni du umiliazioni. Un paese comunista sulla porta di casa, a un tiro di schioppo (160 km) da Miami! Trump ora vuole mettere in ginocchio gli irriducibili cubani, già puniti dal 1962 dal rigido embargo americano. Il più lungo e pesante subito da un paese indipendente nella storia moderna 

Sull’isola scarseggiano già energia – con black out di 10/20 ore ogni giorno – cibo, prodotti di prima necessità. Effetto dell’embargo, aggravato dalla incompetenza e dalla cattiva gestione  del governo post castrista.  Ora Trump ha deciso di bloccare completamente le forniture di petrolio all’isola. Ha imposto lo stop alle vendite di greggio del Venezuela, dopo la caduta di Maduro. Minaccia di sanzioni il Messico, ultimo fornitore di petrolio. Ha approvato un decreto che definisce Cuba un pericolo per gli Usa e prevede pesanti accise per  chiunque rifornirà L’Avana. Razionando le riserve all’ultima goccia si ritiene Cuba  possa resistere due/tre settimane. Poi tutto si fermerà. Trasporti, turismo, produzione agricola e industriale, servizi, scuole, ospedali, cure agli anziani, all’infanzia. Trump ha anche bloccato le rimesse degli emigrati cubani negli Usa una delle principali fonti di sopravvivenza per le famiglie rimaste nell’isola.

Il paese corre il rischio di sprofondare in una grave crisi umanitaria. Trump vuole un “genocidio”, accusa il presidente cubano Miguel Diaz Canel. Nessuno per ora sembra voler aiutare l’isola ribelle. Cina e Russia hanno condannato le misure – “disumane” accusa Pechino – decise da Trump. Ma da 20 giorni non arriva una goccia di petrolio.  Le considerazioni etiche e umanitarie non sembrano frenarr il testosteronico presidente americano,  auto proclamato nuovo padrone del Pianeta.Trump ha buon gioco di criticare il regime comunista dell’Avana. Come quello dei mollah a Teheran. Ma dimentica che è stato lui, nel suo primo mandato alla Casa Bianca nel 2017 a bloccare la normalizzazione dei rapporti con Cuba decisa da Barak Obama, che aveva avviato una liberalizzazione economica e politica dell’isola. Trump aveva fermato voli e turismo, irrigidito di nuovo l’embargo. Come sempre nel 2017, aveva stracciato gli accordi sul nucleare con  l’Iran, rispingendo Teheran nell’appoggio al terrorismo islamico in particolare ad Hamas a Gaza 

L’ossessione anti-castrista di Trump è alimentata dalle pressioni dell’immigrazione cubana in  Florida, influente nel Partito Repubblicano. Rappresentata dal Segretario di Stato Marco Rubio. Girano appelli e petizioni con migliaia di firme che chiedono l’annessione di Cuba agli Usa come 51mo stato (la Groenlandia sarebbe il 52mo….?). E propongono Rubio come nuovo presidente di una “Cuba Libre”. Dimenticando che l’isola, prima della rivoluzione nel 1959 dei ‘barbudos’ di Fidel Castro e del Che Guevara era nelle mani del dittatore Fulgencio Batista e della mafia italo americana.  Dopo il fallito tentativo della Cia di rovesciare Castro, con lo sbarco nella Baia dei Porci, il presidente Kennedy aveva decretato il blocco di Cuba. Gettando l’Avana, per sopravvivere, nelle braccia dell’Urss.

Dopo 66 anni di brucianti umiliazioni, l’America di Trump è ora vicina alla vendetta. A costo di un “genocidio”? Però, chissà come mai, non si ha notizia di “flottiglie” umanitarie e  progre in rotta verso i Caraibi. Per salvare dalla fame milioni di cubani. O di denunce contro Trump alla Corte Penale Internazionale. Ma, è vero, israeliani e ebrei qui non c’entrano…

GROENLANDIA SERÁ AMERICANA. PAGA EL SUICIDIO DE EUROPA EN UCRANIA

17/1/26 – De alguna manera, Trump probablemente logrará hacerse con Groenlandia y sus 55 000 habitantes inuit. ¿Protectorado, 51.º estado, territorio autónomo, asociado, moderno bantustán, bases americanas soberanas como las britànicas a Chipre? Los pobres groenlandeses son víctimas inocentes y colaterales del suicidio de Europa en la absurda guerra de Ucrania. Sin embargo no es seguro que al final sea malo para ellos. Al menos escaparían de la influencia de la ineficaz, toxica y arrogante burocracia de Bruselas. Pasarían a formar parte de una de las tres superpotencias del nuevo mundo. 

La Unión Europea se ha ganado el desprecio de los tres grandes (Estados Unidos, Rusia y China, a la espera de India y Brasil) al alinearse dócilmente con los intereses del régimen de Kiev, el más corrupto del continente, en el conflicto «interno» postsoviético con Moscú. Primera superpotencia nuclear del planeta. Y con Ucrania, con la OTAN, con el ex- presidente estadounidense Biden, la UE lógicamente ha perdido la guerra. Tirando por la ventana cientos de miles de millones sacados de los bolsillos de sus ciudadanos y regalados al corrupto gobierno Zelensky. Peor aún, desde que Trump está en la Casa Blanca, la UE ha hecho todo lo posible en los últimos meses para impedir un acuerdo de paz negociado por Estados Unidos y Rusia.  En contra de los intereses de sus propios ciudadanos. Haciendo, en cambio, los de la industria armamentística. Y prolongando la masacre de cientos de miles de jóvenes rusos y ucranianos.

Las últimas medidas de un grupo de  ocho países europeos liderados por el pequeño Napoleón Macron, que han enviado a varias decenas de soldados a Groenlandia para «defenderla» de una hipotética «invasión»  estadounidense, confirman la ridícula ineptitud de sus dirigentes. Se repite el escenario que se ha seguido durante casi cuatro años de guerra en  Ucrania. En los que los europeos no han movido un dedo para detener los combates y promover una negociación de paz. Al contrario, no han dejado de echar leña al fuego. 

Incluso en Groenlandia (una enorme estratégica extensión de hielo, con 0,02 habitantes por km2, llena de recursos naturales), Europa no ha intentado mediar entre Copenhague y Washington. Solo ha hecho proclamas y ha agitado un ridículo pañuelo rojo ante las narices de Trump, que ya ha demostrado que no cede ante las amenazas. Enviando a unos pobres soldados al hielo ártico. Un nuevo suicidio que, si la crisis con EE. UU. se envenena de verdad, provocará la implosión de la OTAN. Y, quién sabe, tal vez también de la UE. Cada vez más cuestionada por sus ciudadanos-súbditos. Y por al menos tres gobiernos centro-orientales.

¿LÍDERES DE LA UE A JUICIO? La desastrosa gestión de la guerra en Ucrania, que ha reducido a la mitad la influencia y la credibilidad internacional de la UE, debería llevar, en un mundo ideal, a sus dirigentes a responder ante un tribunal internacional. Por alta traición. Hacia sus propios países. Y sus propios ciudadanos. Como ocurrió en Islandia hace quince años. Sobre todo porque, con un repentino cambio de rumbo, después de haber insultado y demonizado durante años al «sanguinario dictador» Putin, ahora Macron, Merz y compañía («los cerditos», según el Kremlin) dicen que quieren hablar con Rusia. El «país más grande de Europa» descubre ahora a Merz (deben faltar los mapas geográficos en Berlín…). Que, lógicamente, en lugar de ser el enemigo, el Gran Satán, debería ser el principal aliado estratégico de la UE. Como proponía Putin hace aún 10 años…

GROENLANDIA SARÀ AMERICANA. PAGA IL SUICIDIO DELL’ EUROPA IN UCRAINA

17/1/26 – In qualche modo, Trump probabilmente ce la farà a mettere le mani sulla Groenlandia e sui suoi 55mila abitanti inouit. Protettorato, 51mo Stato, Territorio Autonomo, Associato, moderno Bantustan, sovranità condivisa con basi autonome come quelle inglesi a Cipro? I poveri groenlandesi sono le vittime innocenti del suicidio di Europa nella assurda guerra di Ucraina. Non è detto che per loro alla fine sia un male. Sfuggirebbero quanto meno all’influenza dell’inetta e arrogante burocrazia bruxellese. Entrerebbero a fare parte di una delle tre superpotenze del nuovo mondo. 

L’Unione Europea si è conquistata il disprezzo dei tre grandi (Usa, Russia, Cina, aspettando India e Brasile) sposando supinamente gli interessi del regime di Kiev, il più corrotto del continente, nel conflitto ‘interno’ post-sovietico con Mosca. Prima superpotenza nucleare del pianeta  E con l’Ucraina, con la Nato, con l’ex-presidente Usa Biden, l’Ue logicamente ha perso la guerra. Buttando dalla finestra centinaia di miliardi presi nelle tasche dei suoi cittadini e regalati al corrotto governo Zelensky. Peggio ancora, da quando Trump è alla Casa Bianca l’Ue negli ultimi dieci mesi ha fatto di tutto per impedire un accordo di pace negoziato da Usa e Russia.  Contro gli interessi dei propri cittadini. Facendo invece quelli dell’industria degli armamenti. E prolungando il massacro di centinaia di migliaia di giovani russi e ucraini. Le ultime mosse di un gruppo di  otto paesi europei pilotati dal piccolo Napoleone Macron, che hanno mandato qualche decina di soldati in Groenlandia per ‘difenderla’ da una ipotetica “invasione”  americana, confermano la ridicola inettitudine dei loro dirigenti. 

GHIACCIO CON 0,02 ABITANTI AL KM2 – Si ripete lo scenario seguito in quasi quattro anni di guerra in  Ucraina. Nei quali gli europei non  hanno mosso un dito per fermare i combattimenti e promuovere un negoziato di pace. Anzi, non hanno smesso di gettare benzina sul fuoco. Anche sulla Groenlandia (una enorme ma strategica distesa di ghiaccio, con 0,02 abitanti al km2, ma piena di risorse naturali)) l’Europa non ha tentato di lanciare una mediazione fra Copenaghen e Washington. Ha solo fatto proclami e agitato un ridicolo fazzoletto rosso sotto il naso di Trump, che ha già dimostrato di non cedere alle minacce. Inviando qualche povero soldato nel ghiaccio artico. Un nuovo suicida, che se la crisi con gli Usa si avvelenerà davvero, porterà all’implosione della Nato. E, chissà, forse anche dell’Ue.  Sempre più contestata dai suoi cittadini-sudditi. E da almeno tre governi centro-orientali.  

LEADER UE A PROCESSO? La disastrosa gestione della guerra in Ucraina, che ha dimezzato l’influenza e la credibilità internazionale dell’Ue dovrebbe portare, in un mondo ideale, i suoi dirigenti a risponderne davanti a un tribunale internazionale. Per alto tradimento. Verso i propri paesi. E i propri cittadini. Come è avvenuto in Islanda quindici anni fa. Tanto più che, con una improvvisa inversione di rotta, dopo avere insultato e diabolizzato per anni il ‘sanguinario dittatore’ Putin, ora Macron, Merz e soci (“i porcellini” secondo il Cremlino) dicono di voler parlare con la Russia. Il “più grande paese europeo” scopre ora Merz. Devono mancare le cartine geografiche a Berlino… Che logicamente invece di essere il nemico, il Grande Satana, dovrebbe essere il principale alleato strategico dell’Ue. Come Putin proponeva ancora 10 anni fa….

VENEZUELA. EL ÚLTIMO CLAVO EN EL ATAÚD DE LA HIPÓCRITA FICCIÓN DEL «DERECHO INTERNACIONAL». VUELVEN LOS GRANDES IMPERIOS. Y EUROPA SE HUNDE EN LA NADA.

3/1/26 – La comedia ha terminado. Y también la farsa de un derecho internacional que ahora es desechable. Invocado cuando conviene. Cuando no conviene ignorado. Y vuelven los grandes imperios. El estadounidense. El ruso. El chino. Quizás el otomano. Y los grandes líderes. Fuertes. Trump. Putin. Xi Jinping. Quizás Erdogan. Y la Europa de los líderes mediocres se ahoga en la inconsistencia. El ataque estadounidense contra el dictador Maduro es obviamente ilegal. Según el «derecho internacional». La agresión de un Estado contra otro. Aunque moralmente defendible. Pero es solo el último de una ya larga lista de violaciones del «derecho» internacional. Como teorizó Quirino Fiorini hace casi un siglo en «Premesse alla Pace”.  

Después de la guerra estadounidense contra Irak. Y el ahorcamiento de Saddam Hussein. La franco-estadounidense contra Muamar el Gadafi. Líder autoritario. Pero que quería independizar a África de las antiguas potencias coloniales. Torturado y asesinado por los rebeldes yihadistas aliados de Francia y Estados Unidos. Por no hablar de la guerra americana contra el Gobierno prorruso de Afganistán. Que garantizaba los derechos de las mujeres. Derrocado con la ayuda de Osama Bin Laden – que se convertiría en el líder de Al Qaeda – financiado y armado por Washington. O la de los Balcanes. Provocada por la decisión alemana de reconocer la independencia de Croacia, antigua aliada de Hitler. Que hizo estallar Yugoslavia. O la invasión turca de Chipre. Todavía impune. Los bombardeos de la OTAN contra civiles en Serbia. Y qué decir de los ataques de Turquía, Estados Unidos y OTAN contra la Siria de Assad, en apoyo  a los yihadistas del ISIS y Al Qaeda. Todas ellas agresiones contra Estados independientes. No autorizadas por la ONU. En absoluta violación del «derecho internacional». Formalmente maltratado también por Putin en Ucrania. Y por Netanyahu en Gaza, Irán y Líbano.  Denunciados, ellos sí, ante la Corte Penal Internacional. Que ha decretado su detención. Algo que nunca ha hecho en las guerras y masacres desatadas por Occidente….

El regreso al poder del sheriff Trump ha barrido la hipocresía del «derecho internacional». Para restaurar y desinhibir la lógica del siglo XX del uso de la fuerza  para resolver los conflictos entre Estados. Y ampliar las áreas de poder e influencia.  En un mundo que hoy en día es tripolar. Los intereses estratégicos de Estados Unidos, Rusia y China, las superpotencias militares y nucleares, coinciden. Y empujan a una tolerancia mutua. No es casualidad que la reacciòn de China y Rusia, aliadfas de Maduro, haya sido màs bien una condena casi automàtica. Trump quiere restablecer el dominio estadounidense en el patio trasero sudamericano de Estados Unidos y la doctrina Monroe. Quiere el Canal de Panamá y Groenlandia. Putin quiere Ucrania y mantener a raya a la OTAN, ahora demasiado cerca de la frontera rusa. Pekín quiere Taiwán, después de haber recuperado Hong Kong, traicionado  por el Reino Unido. Y el «pequeño grande», el turco Erdogan, se ha apoderado de Siria, quiere Libia y se proyecta en Europa y Oriente Medio con los Hermanos Musulmanes.

Sí, Europa. Cada vez más irrelevante bajo la incompetente dictadura de Bruselas. Una Europa que, al alinearse con el régimen autoritario y corrupto de Zelensky, ha traicionado el juramento de los padres fundadores: «nunca más la guerra». Una guerra, además, la de Ucrania, que la UE con Zelensky  ahora ha perdido.  La absurda sumisión europea a Biden y al régimen de Kiev ha llevado a los europeos a un suicidio politico y estratégico. La Rusia de Putin, que hace 25 años se adhirió al Consejo de Europa y quería entrar en la UE y la OTAN, habría sido la aliada natural de los europeos. Con Moscú habrían conquistado el estatus de verdadera tercera  superpotencia mundial. Pero ahora es demasiado tarde. Europa solo puede quedarse mirando, mientras los verdaderos Grandes deciden el destino del mundo.

VENEZUELA. L’ ULTIMO CHIODO SULLA BARA DELLA IPOCRITA FINZIONE DEL ‘DIRITTO INTERNAZIONALE’. TORNANO I GRANDI IMPERI. E L’EUROPA SPROFONDA NEL NULLA

3/1/26 – La commedia è finita. E cosi la buffonata di un diritto internazionale ormai usa e getta. Invocato quando fa comodo. Ignorato quando comodo non fa. E tornano i grandi imperi. Quello americano. Quello russo. Quello cinese. Forse quello ottomano. E i grandi leader. Forti. Trump. Putin. Xi jinping . Forse Erdogan. E l’Europa dei leader mediocri annega nell’inconsistenza. Il blitz americano contro il dittatore Maduro è ovviamente illegale. Secondo il ‘diritto internazionale’. L’aggressione du uno stato contro un altro. Anche se moralmente difendibile. Ma è solo l’ultimo di una ormai già  lunga lista di strappi alla ‘legge’ internazionale. Come teorizzata da Quirino Fiorini quasi un secolo fa in “Premesse alla Pace”.  

Dopo la guerra americana contro l’Iraq. E l’impiccagione di Saddam Hussein. Quella franco-americana contro Muhammar Gheddafi. Leader autoritario. Ma che voleva rendere l’Africa indipendente dalle ex potenze coloniali. Torturato e ucciso dai ribelli jihadisti alleati di Francia e Usa. Senza parlare della guerra americana contro il governo pro-russo dell’Afghanistan. Che garantiva i diritti delle donne. Rovesciato con l’aiuto di Osama Bin Laden -che diventerà il capo di Al Qaeda – finanziato e armato da Washington. O di quella dei Balcani. Provocata dalla decisione tedesca di riconoscere l’indipendenza della Croazia, ex alleata di Hitler. Che fece esplodere la Jugoslavia. O dell’invasione turca di Cipro. Tuttora impunita. Dei bombardamenti Nato contro i civili in Serbia. E cosa dire degli attacchi di Turchia, Usa e Nato contro la Siria di Assad, in appoggio  ai jihadisti di Isis e Al Qaeda. Tutte aggressioni contro stati indipendenti. Non autorizzate dall’Onu. In assoluta violazione del ‘diritto internazionale’. Formalmente maltrattato anche da Putin in Ucraina. E da Netanyahu a Gaza, in Iran e in Libano.  Denunciati, loro si, al Tribunale Penale Internazionale. Che ne ha decretato l’ arresto. Cosa che non ha mai fatto nelle guerre e nei massacri scatenati dall’Occidente. 

Il ritorno al potere dello sceriffo Trump ha spazzato via l’ipocrisia del ‘diritto internazionale’. Per ripristinare e disinibire la logica del XX Secolo del ricorso alla forza  per risolvere i conflitti fra stati. E allargare le aree di potere e di influenza. In un mondo oggi ormai tripolare. Gli interessi strategici di Usa, Russia e Cina, le superpotenze militari e nucleari, coincidono. E spingono a una tolleranza reciproca. Non a caso la reazione di Mosca e Pechino, alleate di Maduro, è stata più che altro una condanna d’ufficio. Trump vuole ripristinare il dominio americano nel cortile privato sudamericano degli Usa, e la dottrina Monroe. Vuole il Canale di Panama e la Groenlandia. Putin vuole l’Ucraina e tenere a bada la Nato, ormai troppo vicina alla frontiera russa. Pechino vuole Taiwan, dopo avere rimesso le mani su Hong Kong, tradita  dal Regno Unito. E il ‘piccolo grande’, il turco Erdogan, ha preso la Siria, vuole la Libia, e si proietta in Europa e Medio Oriente con i Fratelli Musulmani.

Già, l’Europa. Sempre più irrilevante sotto la incompetente dittatura di Bruxelles. Una Europa che schierandosi al fianco del regime corrotto autoritario di Zelensky ha tradito il giuramento dei padri fondatori: “mai più la guerra”.  Una guerra, oltretutto, quella in Ucraina, che l’Ue con Zelensky  ora ha perso.  L’assurdo appiattimento europeo su Biden e sul regime di Kiev ha portato gli europei a un suicidio strategico. La Russia di Putin – che 20 anni fa aveva aderito al Consiglio d’Europa e voleva entrare nell’Ue e nella Nato – sarebbe stata l’alleata naturale degli europei. Che con Mosca avrebbero conquistato uno statuto di vera terza  superpotenza mondiale. Ma ora è troppo tardi. L’Europa può solo stare a guardare, mentre le sorti del mondo sono decise dai veri Grandi.

CATALUÑA, ¡ADIÓS INDEPENDENCIA! SE DERRUMBA EL PARTIDO DEL «PRESIDENT» PUIGDEMONT. EL IMPARABLE ASCENSO DE LA «MELONI CATALANA»

23/11/25 – Parece que han pasado años luz desde aquel 1 de octubre de 2017, cuando los catalanes votaron en referéndum a favor de la independencia de España. Y el entonces «President» Puigdemont proclamó la separación de Madrid. Duró pocos minutos. España envió tropas a Barcelona, disolvió las instituciones catalanas, puso bajo tutela a la región rebelde y decretó la detención de su «Govern». Puigdemont huyó poco heroicamente escondido en el maletero de un coche a Bruselas. Desde entonces, ha vivido como «exiliado» la dorada vida del Parlamento Europeo, mientras que sus ministros acababan en la cárcel en Madrid. Durante siete años, el «President» se ha beneficiado en Cataluña de una especie de culto a la personalidad, manteniendo alta su popularidad, sobre todo en las zonas rurales del norte. Pero ahora el mito parece haberse desvanecido. En las últimas encuestas, su partido Junts per Catalunya se ha desplomado. Si se votaria hoy, perdería la mitad de sus diputados regionales, pasando de 35 a 19/20. Un resultado que coincide con el desplome del apoyo a la independencia entre los catalanes. Solo el 39 % sigue estando a favor, mientras que el 53 % se opone. Esto invierte los resultados de 2017, cuando la mayoría estaba, y había votado, a favor de la independencia.

Es evidente que el país está cansado de las estériles proclamas quijotescas de Puigdemont —«independencia o muerte»— y de la vieja guardia independentista. Así como de la mala gestión de los gobiernos pro independencia en Barcelona. Desde hace dos años está en el poder el President socialista Salvador Illa, exministro del primer ministro español Pedro Sánchez, que ha rebajado el nivel de tensión con Madrid y ha devuelto la normalidad a la gestión de la administración catalana. Con el apoyo externo del segundo gran partido independentista, Erc, del ex-VicePresident del Govern en 2017 bajo Puigdemont, Oriol Junqueras, que acabó en la cárcel durante dos años.

Illa es hoy el político más popular de Cataluña. Pero incluso su partido perdería algunos escaños (de 42 a 38/40, de un total de 135) según la última encuesta del Ceo. Sin embargo, la verdadera novedad es la explosión del partido radical de derecha, independentista y antisistema, de la «Meloni catalana», Silvia Orriols, alcaldesa de Ripoll, capital de los Pirineos profundos. En dos años, Alianca Catalana pasaría de 2 a 19/20 escaños, en un imparable ascenso político, arrebatando diputados y votantes a Puigdemont, pero también a todos los demás partidos tradicionales, de derecha como de izquierda. Orriols, de 41 años, catolica,  cinco hijos, es la estrella emergente de la política catalana y española. Rompe moldes y se gana el apoyo de todos los estratos de la sociedad catalana, con un lenguaje directo, y un programa que incluye, entre otras cosas, el control de la inmigración y la lucha contra el integrismo islámico. No en vano es la alcaldesa de la ciudad de Ripoll, de donde procedían los baby terroristas dirigidos por un imán extremista que en 2017 perpetraron los atentados de la Rambla de Barcelona (16 muertos y 130 heridos).

La trayectoria política del expresidente Puigdemont parece ahora estar llegando a su fin. Sigue fugado, ya que la amnistía acordada con Sánchez a cambio del apoyo de sus seis diputados en Madrid al Gobierno socialista no ha entrado en vigor en su caso. Por la oposición de una parte de la magistratura. Si regresaria a Barcelona, sería detenido. Su popularidad en Cataluña se ha desplomado. Su influencia en la política española, debida al papel decisivo de sus seis diputados en Madrid, que hasta ahora han permitido a Sánchez sobrevivir a la oleada de escándalos de corrupción que han salpicado a su familia y a sus colaboradores más cercanos, probablemente desaparecerá con las próximas elecciones (adelantadas si Sánchez cae antes de 2027). Para la Cataluña rebelde, la normalización avanza. A costa de los viejos dinosaurios del independentismo.

CATALOGNA, INDIPENDENZA ADDIO! CROLLA IL PARTITO DEL ‘PRESIDENT’ PUIGDEMONT. E’ INARRESTABILE L’ASCESA DELLA ‘MELONI CATALANA’

23/11/25 – Sembra lontano anni luce quel primo ottobre del 2017, quando per referendum i catalani avevano votato per l’indipendenza dalla Spagna. E l’allora ‘President’ Puigdemont aveva proclamato la separazione da Madrid. Durata pochi minuti. La Spagna aveva mandato le truppe a Barcellona, sciolto le istituzioni catalane, commissariato la regione ribelle e decretato l’arresto del suo ‘Govern’. Puigdemont poco eroicamnente era scappato nascosto nel baule di un’auto a Bruxelles. Dove da allora ha vissuto da ‘esiliato’ la vita dorata dell’Europarlamento, mentre i suoi ministri finivano in carcere a Madrid. Per sette anni il ‘President’ ha beneficiato in Catalogna di una sorta di culto della personalità, mantenendo alta la popolarità soprattutto nelle aree rurali del nord. Ma ora il mito sembra appassito. Negli ultimi sondaggi il suo partito Junts per Catalunya è crollato. Se si votasse oggi perderebbe metà dei suoi deputati regionali, da 35 a 19/20. Un risultato che coincide con il crollo dell’appoggio all’indipendenza fra i catalani. Solo il 39% oggi vi è ancora favorevole, mentre il 53% è contrario. Ribaltando i risultati del 2017, quando la maggioranza era, e aveva votato, per l’indipendenza.

Visibilmente il paese è stanco degli sterili proclami donchisciotteschi di Puigdemont – ‘indipendenza o morte’ – e della vecchia guardia indipendentista. Come pure della cattiva gestione dei governi pro-indipendenza a Barcellona. Da due anni è ora al potere il President socialista Salvador Illa, ex-ministro del premier spagnolo Pedro Sanchez, che ha abbassato il livello di tensione con Madrid e ha riportato alla normale gestione delle cose l’amministrazione catalana. Con l’appoggio esterno del secondo grande partito indipendentista, Erc dell’ex-vicepresidente del Govern nel 2017 sotto Puigdemont, Oriol Junqueras, finito in carcere per due anni.

Illa è oggi il politico più popolare della Catalogna. Ma anche il suo partito perderebbe qualche seggio (da 42 a 38/40, su 135) secondo l’ultimo sondaggio Ceo. Ma la vera novità è l’esplosione del partito di destra radicale, indipendentista e anti-sistema della ‘Meloni catalana’ Silvia Orriols, sindaco di Ripoll, capitale dei Pirenei profondi. In due anni Alianca Catalana passerebbe da 2 a 19/20 seggi, in una inarrestabile ascesa politica, portando via deputati ed elettori a Puigdemont ma anche a tutti gli altri partiti tradizionali,. di destra e di sinistra. Orriols, 41 anni, 5 figli, cattolica, è la stella nascente della politica catalana e spagnola. Rompe gli schemi e conquista consensi in tutti gli strati della sociatà catalana, con un programma tra l’altro di controllo dell’immigrazione e di scontro con l’integrismo islamico. Non a caso è il sindaco della città, Ripoll, da dove sono calati i baby terroristi, pilotati da un imam estremista, che nel 2017 perpetrarono gli attentati della Rambla di Barcellona (16 morti e 130 feriti).

La traiettoria politica dell’ex-presidente Puigdemont sembra vicina al capolinea. E’ sempre latitante, in quanto l’amnistia concordata con Sanchez in cambio dell’appoggio dei suoi sei deputati a Madrid al governo socialista non è entrata in viogore nei suoi confront. Per l’opposizione di una parte della magistratura. Se tornasse a Barcellona sarebbe arreastato. La sua popolarità in Catalogna è crollata. La sua influenza nella politica spagnola, dovuta al ruolo di ago della bilancia dei suoi sei deputati a Madrid, che hanno finora permesso a Sanchez di sopravvivere all’ondata di scandali di curruzione che hanno coinvolto la sua famifglia e i suoi più stretti collaboratori, con ogni oprobabilità cesserà con le prossime elezioni (anticipate se Sanchez cadrà prima del 2027). Per la Catalogna ribelle la normalizzazione avanza. A spese dei vecchi dinosauri dell’indipendentismo.

VERSO PACE TRUMPIANA IN UCRAINA. ORA ZELENSKY TORNERA’ A FARE IL COMICO? L’EUROPA UMILIATA AVREBBE BISOGNO DI UN TRUMP, O UN PUTIN…

21/11/25 – Sei giorni per fare la pace, a quasi quattro anni dall’inizio della guerra più assurda dell’ultimo secolo. L’ultimatum lanciato da Donald Trump a Zelensky – alla guida del regime più corrotto d’Europa – perchè accetti il piano di pace in 28 punti scade giovedi 27 novembre. Dopo mille voltafaccia, con l’appoggio degli inutili leader europei capeggiati dal più che inutile francese Macron, ora Zelensky è con le spalle al muro. Se non accetta, Trump chiu. derà il rubinetto degli aiuti militari e di intelligence a Kiev, potrebbe crollare davanti all’avanzata delle truppe russe in poche settimane. Il piano Trump è stato accettato come “base” per la pace da Vladimir Putin. Prevede soprattutto la cessione alla Russia delle aree russofone del sud-est dell’Ucraina già conquistate da Mosca, il dimezzamento dell’esercito di Kiev, un veto all’adesione ucraina alla Nato, il via libera a quella all’Ue (un regalo avvelenato per l’Unione). Il piano comprende anche un patto di non aggressione fra Mosca, Kiev e l’Ue (smentendo le bufale su un imminente arrivo di carri armati russi a Madrid, Parigi o Roma) garanzie di sicurezza americane per l’Ucraina, 200 miliardi di investimenti per la ricostruzione del paese, pagati a metà da Russia e Ue. Il ritorno della Mosca nel G7 e nella cooperazione internazionale, la fine delle sanzioni contro la Russia.

E’ la chiusura più logica possibile di un conflitto idiota costato la vita di centinaia di migliaia di giovani russi e ucraini. E centinaia di miliardi di dollari e euro regalati dai – corrotti? insulsi? – leader europei a Zelensk (in parte finiti nelle tasche dei corrotti dirigenti ucraini) pagati dai contribuenti di Ue e Usa. Che hanno anche subito le conseguenze di questa guerra sulla loro vita quuotidiana: inflazione, perdita di potere d’acquisto, taglio dei fondi per ospedali, scuole, infrastrutture…Il piano di pace per l’Ucraina è in parte ispirato a quello imposto da Trump a Gaza. E come quello vede l’assoluta umiliazione dell’Europa, cha nessuno ha consultato, e che per oltre tre anni non ha fatto il minimo tentativo per fermare la guerra, Anzi ha continuato a gettare benzina sul fuoco, allineandosi su Kiev. Già due mesi dopo l’inizio del conflitto, quando a Istanbul russi e ucraini avevano concordato un piano di pace, l’allora premier inglese Boris Johnson – un “idiota” secondo la Regina Elisabetta – mandato dall’allora presidente Usa Biden, si era precipitato a Kiev per convincere Zelensky a continuare la guerra. Promettendo che l’avrebbe vinta grazie all’aiuto di Usa e Europa. La stampa inglese ha rivelato che Johnson aveva ricevuto un milione di sterline da un tycoon dell’industria delle armi. Che grazie alla guerra in Ucraina ha incassato, e continua ad incassare, centinaia di miliardi di benefici.

ULTIMATUM A ZELENSKY – Non si vede bene come Zelensky possa resistere all’ultimatum americano. Il rischio, se la guerra continua, è che senza gli aiuti militari e di intelligence degli Usa, non solo il 20% del territorio ucraino, ma forse il 40%, se non di più, cada nelle mani di Mosca. Che chiaramente sta vincendo la guerra. Certo, i rischi personali per l’ex-comico trasformato in ‘eroe della libertà’ dalla propaganda occidentale – che nello stesso tempo ha demonizzato il ‘cattivo’ Putin – possono essere grandi. L’agenzia anti-corruzione di Kiev, che Zelensky ha cercato di smantellare in agosto, si avvicina ogni giorno di più al presidente ucraino. Tre ministri sono già caduti, il socio di Zelensky nella sua società di produzione è stato avvertito (chissà da chi…) poco prima dell’arresto ed è latitante. Sono accusati di avere rubato 100 milioni di euro (pagati dai contribuenti europei) destinati alle infrastrutture energetiche. Ma nonostante questi scandali la presidente della Commissione Ue Von der Leyden propone di regalare altri 135 miliardi di euro al corrotto governo ucraino.

PRESIDENZIALI ENTRO 100 GIORNI – Il piano di pace di Trump prevede fra l’altro elezioni presidenziali in Ucraina entro 100 giorni. Il mandato di Zelensky è scaduto da oltre un anno. Ma con la scusa della guerra, continua a esercitare il potere, eliminando partiti e giornali di opposizione. Dopo il disastro provocato dalla sua gestione catastrofica della guerra sembra molto difficile possa essere rieletto. Perdendo così ogni immunità. Nel migliore dei casi potrà forse tornare a fare il comico. Un mestiere che non avrebbe mai dovuto lasciare, per il bene del suo paese e dell’Europa. Nel peggiore, l’esilio in qualche paese amico, come la Francia del ‘napoleoncino’ Macron, che sogna di trasformarsi in signore della guerra per mantenersi anche lui al potere, in un paese in cui l’80% dei cittadini vuole che se ne vada. O magari il carcere per corruzione. La stessa Francia ha appena dato l’esempio, e mandato in prigione un ex-presidente, Nicolas Sarkozy. Ma come Zelensky, non dovrebbero essere giudicati anche i leader europei colpevoli di non avere cercato di fermare la guerra, e anzi di averla alimentata irresponsabilmente? Ignorando gli interessi vitali dei loro paesi, dei loro concittadini. Al contrario di quello che fanno i molto criticati, dai media militarizzati europei, Trump e Putin. Che, piacciano o non piaccioano, loro si difendono ad ogni costo – nel bene e nel male – gli interessi dei loro Paesi. Cosa manca all’Europa per continuare a esistere, e sfuggire alla crescente mediocre irrilevanza? Un Trump? Un Putin? Invece dei Macron, Von der Leyden, Sanchez, Merz, Starmer… Ma per ora, dietro gli attuali nani europei, non se ne vedono….

HACIA LA PAZ TRUMPIANA EN UCRANIA. ¿VOLVERÁ ZELENSKY A SER UN COMEDIANTE? LA HUMILLADA EUROPA NECESITA UN TRUMP O UN PUTIN…

21/11/25 – Seis días para lograr la paz, casi cuatro años después del inicio de la guerra más absurda del ultimo siglo. El ultimátum de Donald Trump a Zelensky —líder del régimen más corrupto de Europa— para que acepte el plan de paz de 28 puntos vence el jueves 27 de noviembre. Tras innumerables cambios de postura, con el apoyo de inútiles líderes europeos, encabezados por el más que inútil francés Macron, Zelensky se encuentra ahora entre la espada y la pared. Si no acepta, Trump suspenderá la ayuda militar y de inteligencia a Kiev, que podría colapsar ante el avance de las tropas rusas en cuestión de semanas. El plan Trump ha sido aceptado como la “base” para la paz por Vladimir Putin. El plan contempla principalmente la cesión a Rusia de las zonas rusoparlantes del sureste de Ucrania ya conquistadas por Moscú, la reducción a la mitad del ejército de Kiev, el veto a la adhesión de Ucrania a la OTAN y la luz verde para su ingreso en la UE (un regalo envenenado para la Unión). También incluye un pacto de no agresión entre Moscú, Kiev y la UE (desmintiendo los bulos sobre la inminente llegada de tanques rusos a Madrid, París o Roma), garantías de seguridad estadounidenses para Ucrania y 200.000 millones de euros en inversiones para la reconstrucción del país, financiadas a partes iguales por Rusia y la UE. Además, contempla el regreso de Moscú al G7 y a la cooperación internacional, y el levantamiento de las sanciones contra Rusia.

Es la conclusión más lógica posible para un conflicto absurdo que costó la vida a cientos de miles de jóvenes rusos y ucranianos. Y cientos de miles de millones de dólares y euros regalados por líderes europeos —¿corruptos? ¿insípidos?— a Zelensk (y en parte robados por líderes ucranianos corruptos), pagados por los contribuyentes de la UE y de EE. UU. Que también se han echo mas pobres por las consecuencias de esta guerra en su vida cotidiana: inflación, pérdida de poder adquisitivo, recortes en la financiación de hospitales, escuelas e infraestructuras… El plan de paz para Ucrania se inspira en parte en el impuesto por Trump a Gaza. Y, al igual que este, prevé la humillación absoluta de Europa, a la que nadie consultó despues que durante más de tres años no hizo ningún intento por detener la guerra. De hecho, continuó avivando el fuego, alineándose con Kiev. Tan solo dos meses después del inicio del conflicto, cuando rusos y ucranianos habían acordado un plan de paz en Estambul, el entonces primer ministro británico, Boris Johnson —un «idiota», según la reina Isabel—, enviado por el entonces presidente estadounidense Biden, se apresuró a viajar a Kiev para convencer a Zelensky de que continuara la guerra. Prometió que la ganaría gracias a la ayuda de Estados Unidos y Europa. La prensa británica reveló que Johnson había recibido un millón de libras de un magnate de la industria armamentística. Que gracias a la guerra en Ucrania, ha cosechado, y sigue cosechando, cientos de miles de millones en beneficios.

No está claro cómo Zelensky podrá resistir el ultimátum estadounidense. El riesgo, si la guerra continúa, es que sin la ayuda militar y de inteligencia de EE. UU., no solo el 20 % del territorio ucraniano, sino quizás el 40 %, o incluso más, caerá en manos de Moscú. Moscú está claramente ganando la guerra. Por supuesto, los riesgos personales para el excomediante, transformado en un “héroe de la libertad” por la propaganda occidental — que simultáneamente ha demonizado al “malvado” Putin— pueden ser enormes. La agencia anticorrupción de Kiev, que Zelensky intentó desmantelar en agosto, se acerca cada día más al presidente ucraniano. Tres ministros ya han caído, y el socio de Zelensky en su productora fue alertado (quién sabe por quién…) poco antes de su arresto y se encuentra prófugo. Se les acusa de robar 100 millones de euros (pagados por los contribuyentes europeos) destinados a infraestructuras energéticas. Pero a pesar de estos escándalos, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyden, propone ahora entregar otros 135 mil millones de euros al corrupto gobierno ucraniano!

El plan de paz de Trump también exige elecciones presidenciales en Ucrania en un plazo de 100 días. El mandato de Zelensky expiró hace más de un año. Pero, bajo el pretexto de la guerra, continúa ejerciendo el poder, eliminando partidos y periódicos de la oposición. Tras el desastre provocado por su catastrófica gestión de la guerra, parece muy improbable que sea reelegido, perdiendo así toda inmunidad. En el mejor de los casos, podría volver a ser humorista, una profesión que nunca debió abandonar, por el bien de su país y de Europa. En el peor, el exilio en un país amigo, como la Francia del “napoleóncito” Macron, que sueña con convertirse en un caudillo de guerra para mantenerse en el poder, en un país donde el 80% de los ciudadanos quieren que se vaya. O quizás la cárcel por corrupción. La propia Francia acaba de dar ejemplo, enviando a prisión al expresidente Nicolas Sarkozy. Pero, al igual que Zelensky, ¿no deberían ser también juzgados los líderes europeos culpables de no haber detenido la guerra e incluso de haberla alimentado irresponsablemente? Ignorando los intereses vitales de sus países, de sus conciudadanos. Al contrario de lo que hacen Trump y Putin, tan criticados por los medios europeos militarizados. Nos guste o no, defienden los intereses de sus países a toda costa, para bien o para mal. ¿Qué le falta a Europa para seguir existiendo y escapar de su creciente irrelevancia? ¿Un Trump? ¿Un Putin? En lugar de Macron, von der Leyden, Sánchez, Merz, Starmer… Pero por ahora, tras estos enanos europeos, no hay ninguno gran lider visible…

GENOCIDIO YIHADISTA EN ÁFRICA. EL MUNDO MIRA PARA OTRO LADO. ¿DÓNDE ESTÁN LAS FLOTILLAS? Y SOLO TRUMP…

2/11/25 – Una masacre espantosa, decenas de miles de muertos, civiles torturados y asesinados, mujeres y niñas violadas, reducidas a esclavas sexuales, niños reclutados a la fuerza… Y el mundo mira hacia otro lado. Nadie manifiesta. No hay valientes flotillas de políticos inútiles en busca de publicidad navegando por el Mediterráneo, el Mar Rojo o el Océano Atlántico. Solo Trump, otra vez él, reacciona. Amenaza a Nigeria con enviar marines al norte del país, de mayoría islámica, si continúan las masacres de cristianos.  «Casi 17 000 cristianos han sido asesinados en ataques selectivos por su fe, denuncian parlamentarios europeos. Solo en los primeros siete meses de 2025 se han registrado más de 7000 víctimas y alrededor de 7800 secuestros. Familias destruidas, pueblos arrasados, comunidades obligadas a huir».

ÁFRICA ARDE – Grupos terroristas islámicos intentan convertir países enteros en califatos regidos por la sharia. Masacrando a civiles. Mejor si son cristianos. En Nigeria, Sudán, Congo, Burkina Faso, Mali, Níger y otros países del Sahel. Un millón de kilómetros cuadrados están ahora bajo el control de grupos yihadistas, advierte el Centro Africano de Estudios Estratégicos. Las siglas cambian. Boko Haram, Estado Islámico, Al Qaeda, sus filiales Jama’at Nasr al-Islam wal-Muslimin (Jnim), Rsf, Ansaroum Islam, Katiba Hanifa, Ansar Dine, Estado Islámico del Gran Sahel… Pero la matriz yihadista es la misma. El objetivo: transformar el continente, empezando por África subsahariana, en un califato regido por la sharia. La penetración en 2015 en los países del Sahel del Estado Islámico de Siria e Irak, apoyado por Qatar y Turquía, fue el factor crucial de la expansión del terrorismo yihadista en África. También favorecida por la caída de Gadafi en Libia.

SUDAN, 150.000 MUERTOS – En medio del silencio de la comunidad internacional, la penetración del terrorismo islámico se extiende día tras día. El mundo reacciona de vez en cuando ante las imágenes de las masacres más atroces y «telegénicas». Como las matanzas de civiles en los últimos días en El Fasher, Sudán, donde los combates han causado 150.000 muertos en dos años y medio. Y han provocado la huida de 12 millones de personas, condenadas a la miseria y al hambre. Pero luego vuelve el silencio. No hay flotillas. No hay manifestaciones para denunciar «genocidios».

SHERIFF TRUMP – Claro, en África no se puede acusar a «los judíos». Y además, ¿acaso las víctimas no son seres humanos de color? ¿Antisemitismo y racismo latentes entrecruzados? Hasta que llega Trump. Quiere el Nobel de la Paz. Pero también parece dispuesto a convertirse en el sheriff del planeta. En Venezuela, contra el dictador Maduro. En Nigeria, contra los asesinos yihadistas de Boko Haram, que, al igual que el ISIS en Siria e Irak, han reducido a esclavas sexuales a miles de mujeres. En el ensordecedor silencio de las neofeministas occidentales. Como en las masacres de civiles y las violaciones en serie por parte de las bandas criminales que han tomado el poder en Haití. El candidato al Nobel de la Paz ha rebautizado al Pentágono como ‘Ministerio de Guerra’ (antes de Defensa). Para algo tendrá que servir…

GENOCIDIO JIHADISTA IN AFRICA. IL MONDO GUARDA DALL’ALTRA PARTE. DOVE SONO LE FLOTTILLE?  E SOLO TRUMP…

2/11/25 – Uno spaventoso massacro, decine di migliaia di morti, civili torturati e uccisi, donne e bambine violentate, ridotte a schiave sessuali, bambini arruolati di forza… E il mondo guarda da un’altra parte. Nessuno manifesta. Non ci sono coraggiose flottille di politici inutili in cerca di pubblicità in crociera sul Mediterraneo, il Mar Rosso o l’Oceano Atlantico. Solo Trump, ancora lui, reagisce. Minaccia il Nigeria di mandare i marines nel nord del paese a maggioranza islamica se continuano i massacri di cristiani. “Quasi 17 000 cristiani sono stati uccisi in attacchi mirati a causa della loro fede, denuncia una interrogazione europarlamentare.  “Solo nei primi sette mesi del 2025 sono state segnalate oltre 7 000 vittime e circa 7 800 rapimenti. Famiglie distrutte, villaggi rasi al suolo, comunità costrette alla fuga”.

L’AFRICA BRUCIA – Gruppi terroristici islamici cercano di trasformare interi paesi in califfati retti dalla Sharia. Massacrando i civili. Meglio se cristiani. In Nigeria, in Sudan, Congo, Burkina Faso, Mali, Niger, negli altri paesi del Sahel. Un milione di chilometri quadrati sono ormai sotto il controllo dei gruppi jihadisti avverte il Centro Africano Studi Strategici. Le sigle cambiano. Boko Haram, Stato Islamico, Al Qaeda, le loro filiali, Jama’at Nasr al-Islam wal-Muslimin (Jnim), Rsf,  Ansaroum Islam, Katiba Hanifa, Ansar Dine, Stato Islamico del Grande Sahel…. Ma la matrice jihadista è la stessa.  L’obiettivo: trasformare il continente, cominciando dall’Africa Sub Sahariana, in un Califfato retto dalla sharia. La penetrazione nel 2015 nei paesi del Sahel dello Stato Islamico di Siria e Iraq, appoggiato da Qatar e Turchia è stata il fattore iniziale dell’espansione del terrorismo jihadista in Africa. Favorita anche dalla caduta di Gheddafi in Libia.

SCERIFFO TRUMP ? Nel silenzio della comunità internazionale la penetrazione del terrorismo islamico si estende giorno dopo giorno. Il mondo reagisce ogni tanto alle immagini dei massacri più atroci e ‘telegeniche’. Come le stragi di civili negli ultimi giorni a El Fasher, in Sudan, dove i combattimenti hanno fatto in due anni e mezzo 150.000 morti e provocato la fuga di 12 milini di persone, condannate alla miseria e alla fame. Ma poi il silenzio ricade. Niente flottille. Niente cortei di denuncia dei ‘genocidi’. Certo, in Africa non si possono accusare ‘gli ebrei’. E poi, forse, le vittime sono esseri umani di colore? Antisemitismo e razzismo latenti incrociati?  Finchè arriva Trump. Vuole il Nobel della Pace. Ma sembra anche pronto a diventare lo sceriffo del pianeta. In Venezuela, contro il dittatore Maduro. In Nigeria, contro gli assassini jihadisti di Boko Haram, che – come l’ lsis in Siria e Iraq – hanno ridotto a schiave sessuali migliaia di donne. Nell’assordante silenzio delle neo-femministe occidentali. Come sui massacri di civili e gli stupri seriali da parte delle gang che hanno preso il potere a Haiti.  Il candidato Nobel per la Pace ha ribattezzato Ministero della Guerra (ex- della Difesa) il Pentagono. A qualcosa dovrà pure servire…

GAZA. TRUMP TRIUNFA. Y TAMBIÉN GANA EL «MALVADO» NETANYAHU. HAMÁS PIERDE. LA EUROPA DE SÁNCHEZ Y MACRON, HUMILLADA. 

13/10/25 – Sin duda, es el triunfo de Donald Trump. Realmente se merecía el Nobel de la Paz. Y finalmente también ha ganado el «malo» Netanyahu, demonizado, insultado e incriminado por medio mundo bienpensante y antisemita. Tras las atrocidades y masacres del 7 de octubre, ha librado una guerra muy dura contra Hamás. Que se escondió en los túneles, dejando bajo las bombas a los civiles de Gaza, utilizados como escudos humanos. Y luego, como cadáveres, como instrumentos de propaganda. Es cierto que Netanyahu no cae bien a nadie. Pero ha resistido los escupitajos, los insultos, las presiones, las maldiciones. Para garantizar la supervivencia de su pueblo. De Israel. Y ha derrotado a Hamás, que quería destruir Israel y a todos los judíos. Se ha comportado como un verdadero líder. Dispuesto a asumir responsabilidades feas y muy pesadas para defender a su pueblo.

Es una característica que lo acerca a grandes líderes,  como el ruso Putin, también demonizado en Occidente. O al poco recomendable «sultán» turco Erdogan (que defiende sobre todo los intereses de la Turquía islámica). O al propio Trump. En Europa, este modelo de líder ya no existe. Se agotó hace 20 años. Nos hemos hundido en la mediocridad. Dos nombres representan especialmente este deterioro, interno y externo, de la política europea. El francés Macron. El español Sánchez. 

SANCHEZ, MACRON – Macron ha llevado al país al borde de la quiebra, con una deuda de 3.500 millones. Lo ha hecho ingobernable. Nombra un primer ministro tras otro. Sin mayoría. El país está paralizado. Casi el 70 % de los franceses quiere que se vaya. Convocando elecciones anticipadas. Pero él se aferra al poder. Y sigue pontificando en política exterior. Intentando empujar a Europa a la guerra contra Rusia. Sánchez se hunde en los escándalos de corrupción y nepotismo, en los que están implicados su esposa Begoña, su hermano David y sus dos manos derechas, Ábalos y Cerdán. A pocos cientos de kilómetros de Madrid, el entonces primer ministro socialista portugués Antonio Costa dimitió. Por mil veces menos. Una lección de moral y ética política. Que en la España posfranquista no entienden. Y, al igual que Macron, Sánchez se aferra a su sillón.

Mientras Trump trabajaba con fuerza con los países árabes, probablemente con el consentimiento tácito de Putin, en el plan de paz para Gaza, Macron  y Sánchez se dedicaron a acciones declamatorias y perturbadoras. Obteniendo el agradecimiento de Hamás. Y la simpatía barata de los movimientos «Free Palestine». Declarando el reconocimiento de un Estado palestino inexistente. Un premio a las matanzas de Hamás del 7 de octubre. A las torturas, a las violaciones. Y a la estrategia del movimiento islámico de utilizar a los civiles de Gaza como escudos humanos. Y decir que Macron, tras los horrores del 7 de octubre, había prometido formar una coalición internacional contra Hamás. Por supuesto, no hizo nada. Sánchez, para salvar su tambaleante gobierno de izquierdas, también se ha sumado a la teoría del «genocidio» en Gaza. Una prueba de ignorancia histórica. Y un insulto a los millones de judíos, armenios, camboyanos y tutsis ruandeses, víctimas de «verdaderos» genocidios. 

AHORA UCRANIA – Pero la estrategia del malvado «Bibi» Netanyahu y la diplomacia obstinada y musculosa del despreciado (por los progres europeos) Donald Trump han detenido la guerra. Y si el pacto de Trump se mantiene, Oriente Medio podría acercarse a una paz que hasta ahora siempre ha sido inalcanzable. Ahora le toca a Ucrania.

GAZA. TRIONFA TRUMP. E VINCE ANCHE ‘IL CATTIVO’ NETANYAHU. PERDE HAMAS. UMILIATA L’EUROPA DI SANCHEZ E MACRON. 

13/10/25 – Certo è il trionfo di Donald Trump. Davvero meritava il Nobel per la Pace. E finalmente ha vinto anche il ‘cattivo’ Netanyahu, demonizzato, insultato, incriminato da mezzo mondo benpensante e antisemita. Dopo le atrocità e i massacri del 7 ottobre ha condotto una guerra durissima contro Hamas. Che si è nascosto nei tunnel, lasciando sotto le bombe i civili di Gaza, usati come scudi umani. E poi, da cadaveri, come strumenti di propaganda. Certo Netanyahu non è simpatico a nessuno. Ma ha resistito agli sputi, agli insulti, alle pressioni, agli anatemi. Per garantire la sopravvivenza del suo popolo. Di Israele. E ha sconfitto Hamas, che voleva distruggere Israele e tutti gli ebrei. Si è comportato cone un vero leader. Pronto ad assumere pesantissime responsabilità per difendere il suo popolo.

È una caratteristica che lo avvicina a grandi leader,  come il russo Putin, anche lui demonizzato in Occidente. O al pure poco frequentabile ‘sultano’ turco Erdogan (che difende soprattutto gli interessi della Turchia islamica). O allo stesso Trump. In Europa questo modello di leader non esiste più. È esaurito da 20 anni. Siamo sprofondati nella mediocrità. Due nomi In particolare rappresentano questo degrado, interno e esterno, della politica europea. Il francese Macron. Lo spagnolo Sanchez. 

SANCHEZ E MACRON – Macron ha portato il paese vicino alla bancarotta, con un debito di 3.500 miliardi. Lo ha reso ingovernabile. Nomina un primo ministro dopo l’altro. Senza maggioranza. Il paese è paralizzato. Quasi il 70% dei francesi vuole che se ne vada. Convocando elezioni anticipate. Ma lui si aggrappa al potere. E continua a pontificare nella politica estera. Cercando di spingere l’Europa alla guerra contro la Russia. Sanchez sprofonda negli scandali di corruzione e nepotismo, che coinvolgono sua moglie Begonia, suo fratello David, i suoi due bracci destri, Abalos e Cerdan. A poche centinaia di km da Madrid l’allora premier pure socialista portoghese Antonio Costa si è dimesso.  Per mille volte meno. Una lezione di morale e di etica politica. Che nella Spagna post-franchista non capiscono. E come Macron, Sanchez rimane aggrappato alla poltrona.

Mentre Trump lavorava con forza con i paesi arabi, probabilmente con il tacito assenso di Putin, al piano di pace per Gaza, Macron  e Sanchez si sono spesi in azioni declamatorie di disturbo. Ottenendo i ringraziamenti di Hamas. E la simpatia a basso prezzo dei movimenti ‘Free Palestine’ Dichiarando il riconoscimento di un inesistente stato palestinese  Un premio alle stragi di Hamas del 7 ottobre. Alle torture, agli stupri. E alla strategia del movimento islamico di usare i civili di Gaza come scudi umani. E dire che Macron, dopo gli orrori del 7 ottobre, aveva promesso di formare una coalizione internazionale contro Hamas. Naturalmente non ha fatto nulla.

ORA UCRAINA – Sanchez, per salvare sulla sinistra il suo traballante governo, ha anche sposato la teoria del “genocidio” a Gaza. Una prova di ignoranza storica. E un insulto ai milioni di ebrei, di armeni, di cambogiani, di tutsi ruandesi, vittime di “veri” genocidi.  Ma ora la guerra del cattivo ‘Bibi’ Netanyahu e la caparbia e muscolare diplomazia del disprezzato (dai progre europei) Donald Trump, hanno fermato la guerra. E se il patto Trump reggerà, il Medio Oriente potrebbe avvicinarsi ad una pace che finora è sempre stata irraggiungibile. Ora tocca all’Ucraina.

7 DE OCTUBRE, LAS ATROCIDADES QUE CAMBIARON EL MUNDO. ¡EN MALO, SE DESPERTÓ LA BESTIA IMUNDA! ¿PERO TAMBIÉN EN BUENO?

7/10/25 – Hace exactamente dos años. El 7 de octubre de 2023. Al amanecer, 3000 milicianos de Hamás invaden el sur de Israel, seguidos por otros miles de civiles armados de Gaza. Matan a todos los seres humanos que tienen la desgracia de cruzarse en su camino, violan a las mujeres, mutilan, torturan, queman. En pocas horas exterminan a 1200 personas, en su mayoría civiles. Luego huyen a Gaza arrastrando consigo a 250 rehenes. Las imágenes de las mujeres semidesnudas expuestas en las camionetas de los terroristas en la ciudad de Gaza, bajo los «Allahu Akbar», los insultos y los escupitajos de la multitud que los aclama, dan la vuelta al mundo. Es la masacre más feroz de judíos desde los tiempos de Adolf Hitler. Y la amenaza más terrible para la existencia de Israel desde su creación en 1948, decidida para que nunca más pudiera haber un Holocausto. Pero Hamás quiere destruir Israel y a todos los judíos. La respuesta de Israel es muy dura. Debe destruir a Hamás para no ser destruido. En dos años de guerra han muerto casi 70 000 palestinos. En su mayoría civiles. Utilizados como escudos humanos por los terroristas yihadistas, escondidos en túneles excavados bajo hospitales, mezquitas y escuelas, dejando a los civiles en la superficie bajo las bombas.

Dos años después de aquel atroz 7 de octubre, más allá del inmenso sufrimiento humano, del trauma colectivo y de la explosión de odio, tanto en Israel como entre los palestinos de Gaza, no se puede dejar de constatar que ha cambiado en muchos aspectos la faz del mundo. La guerra sigue en curso. Pero por primera vez en treinta años, desde los acuerdos de Oslo de 1995 entre Arafat y Begin, hay esperanza de un cambio que pueda conducir a algo parecido a la paz entre los dos pueblos condenados a convivir en la misma «Tierra Prometida», que hasta ahora ha sido sobre todo para ellos una Tierra Maldita. El acuerdo de paz propuesto por Donald Trump, que se está debatiendo en Egipto entre israelíes y Hamás, y que ha sido aceptado por Netanyahu, prevé sobre todo la liberación inmediata de los rehenes que aún están en manos de los yihadistas (una veintena aún con vida), el desarme de Hamás y su renuncia al poder dictatorial que ejerce en Gaza desde el golpe de Estado de 2006, y una administración técnica bajo control internacional de la Franja.

UN GIRO, LA LIBERACIÓN DEL «MANDELA PALESTINO» – Un elemento que puede ser decisivo en el plan de Trump sería la liberación por parte del Estado judío de cientos de presos de alto rango, entre ellos Marwan Barghouti, el «Nelson Mandela palestino», condenado a cadena perpetua, que lleva 23 años en una cárcel israelí. Barghouti, líder de Al Fatah, es el político más popular entre los palestinos y se le considera el sucesor natural de Yasser Arafat, fallecido en circunstancias sospechosas en 2004. Y, sobre todo, se le ve como el único dirigente «limpio» —en un mundo marcado por la corrupción endémica— capaz de reunir a todas las facciones palestinas y negociar una paz justa con Israel. Su liberación podría marcar un punto de inflexión decisivo en el conflicto israelo-palestino. Probablemente sería elegido en lugar del anciano presidente Abu Mazen en 2026, si se celebran elecciones presidenciales. No es casualidad que la derecha y la ultraderecha belicista israelí se hayan opuesto hasta ahora a su liberación, ya propuesta hace diez años por el entonces presidente laborista Shimon Peres. «Está convencido de que para encontrar una solución con los israelíes es fundamental conocerlos», dijo su hijo Arab al Corriere della Sera sobre Barghouti. Para que Israel acepte liberarlo, probablemente será necesaria la intervención de Trump ante Netayahu.

LA BESTIA IMUNDA DEL ANTISEMITISMO – Dos años después, las consecuencias del 7 de octubre han cambiado el rostro de Oriente Medio. Israel es hoy más que nunca la superpotencia militar regional. Ha destruido prácticamente el potencial militar de Hamás y ha reducido en gran medida el de Hezbolá libanés, lo que ha permitido desbloquear la crisis política en Beirut y la elección de un nuevo presidente. Ha bombardeado, debilitado y humillado a Irán, patrocinador de Hamás y Hezbolá. Ha propiciado la caída del presidente sirio Bashar al Assad. Sin embargo, ha sido sustituido por el exlíder de los terroristas del ISIS y Al Qaeda, Ahmad al Shara’, teledirigido por la Turquía islámica del «sultán» Erdogan. Pero quizás el impacto externo más inquietante tras el 7 de octubre ha sido el despertar de la bestia inmunda del antisemitismo, disfrazado de supuesta solidaridad con los civiles de Gaza. En realidad, víctimas de Hamás. Lo que ha llevado a la definición de «genocidio» en Gaza. Una absurdidad histórica. Fruto de la ignorancia. Y de la intensa propaganda de Hamás y sus padrinos, los muy influyentes Hermanos Musulmanes, financiados por Turquía y Qatar. El genocidio, según la definición de la convención de la ONU, es la voluntad deliberada de destruir a un pueblo.

Como hicieron con el exterminio sistemático los nazis con los judíos (6 millones de muertos), los turcos con los armenios (3 millones de muertos), los jemeres rojos en Camboya (1,7 millones de muertos) y los hutus con los tutsis en Ruanda (1 millón de muertos). Los 69 000 muertos de Gaza son trágicos daños colaterales en un conflicto violento y despiadado provocado por Hamás, que provocó la inevitable y dura reacción de Israel y luego se escondió detrás de los civiles. Si hubiera querido exterminar a los palestinos, el Estado judío, única potencia nuclear de Oriente Medio, podría haberlo hecho en cinco minutos. Pero, según el teorema de Josep Goebbels, ministro de propaganda de Hitler, «repita una mentira cien, mil, un millón de veces, y se convertirá en verdad»…

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